InstagramFacebookXLinkedIn

Edición Nº 70

Radiografía de la implosión del sistema de partidos políticos en el Perú
Alonso Cárdenas Cornejo
26 de marzo, 2026

En su obra cumbre Los partidos políticos (1951), Maurice Duverger señala que los partidos políticos deben, al menos: i) contar con una organización estable y permanente; ii) poseer una estructura interna articulada; iii) tener una base de apoyo social y iv) mostrar voluntad para ejercer el poder. Esta definición básica difícilmente se cumple en el Perú.

La noción de organización estable y permanente parece una quimera en nuestro país, especialmente para los partidos que han llegado al poder. Basta revisar los casos posteriores a la recuperación de la democracia en 2001: Perú Posible, el APRA, el Partido Nacionalista y Peruanos por el Kambio perdieron su inscripción tras alcanzar la presidencia. Incluso es altamente probable que Perú Libre siga el mismo destino.

Respecto a la estructura interna articulada, se ha documentado ampliamente que la regla, más que la excepción, es la fragilidad organizativa. Muchos partidos funcionan como «combis electoreras», cascarones vacíos o vientres de alquiler que se ofrecen al mejor postor en cada elección. De debate ideológico, mística partidaria, formación política o ideario, poco o nada.

"La debilidad extrema de los partidos tiene efectos muy serios; uno de los más visibles es la fragmentación electoral."

En cuanto a la base de apoyo social, los partidos peruanos se encuentran prácticamente en cuidados intensivos. De acuerdo con Latinobarómetro (2021), el 90 % de peruanos desaprueba el funcionamiento de los partidos políticos, un porcentaje que supera al de todos los demás países de América Latina. A su vez, esta misma fuente indica que la confianza en partidos políticos en Perú era de solo 7%, por debajo del promedio regional de 13 %. Otra fuente, el Barómetro de las Américas (2023), indica que solo alrededor del 7 % de peruanos confía en los partidos, ubicando a Perú en el último lugar del continente en términos de confianza ciudadana.

Finalmente, la voluntad para ejercer el poder tampoco se refleja en la práctica. Al no haber organización estable, apoyo social y una estructura interna articulada, el ejercicio del poder no está en función de resolver los problemas de la ciudadanía, sino en favorecer el usufructo privado y el interés de camarillas afines.

¿Por qué se ha llegado a esta situación? Diversos expertos han reflexionado sobre este tema a lo largo de la historia. Desde un punto de vista más histórico y sociocultural, Carlos Iván Degregori (2015) subrayó que el Perú sufre un proceso de descomposición de «mediaciones tradicionales» y crisis de representación post-conflicto armado interno. Para este autor, la guerra con Sendero Luminoso y la aparición de figuras mesiánicas como Fujimori son factores que explican la extrema debilidad de los partidos políticos.

Por otra parte, desde un punto de vista mucho más politológico, investigadores como Tanaka et al. (2011) señalan que lo poco que quedaba del sistema de partidos fue arrasado por el híper presidencialismo de Fujimori. Para este autor, a partir de los años 90, se puede visualizar una lógica electoral antisistema con acento mesiánico. De igual forma, Vergara (2013) afirma que el país vive una «democracia electoral sin sistema de representación sólido». Para este académico, las élites políticas están totalmente desconectadas de la sociedad. Por ende, la fragmentación no es solo institucional, es social.

Profundizando un poco más esta óptica institucional, Levitsky y Zavaleta (2019) mencionan que la representación política en el Perú es una «coalición de independientes», donde los partidos funcionan como franquicias electorales. Para estos autores, la política no es otra cosa que un conjunto de microempresas políticas, donde las bancadas carecen de cohesión real. A su vez, Dargent (2022) afirma que el Congreso no es un espacio de disputa ideológica, sino una arena transaccional.

La debilidad extrema de los partidos tiene efectos muy serios; uno de los más visibles es la fragmentación electoral. Si comparamos las últimas elecciones presidenciales en las principales economías de América Latina, el contraste con Perú es evidente.

Número de partidos políticos en elección presidencial

PaísAño de elecciónNúmero de partidos
Colombia20228
Chile20258
Brasil20226
México20247
Argentina20255
Perú202636

Fuente: elaboración propia

¿Cómo podemos revertir esta situación? Técnicamente es factible, aunque políticamente resulta sumamente complicado por el deterioro de la credibilidad de la clase política en su conjunto. No obstante, ya se han presentado algunas propuestas que es importante retomar.

"La crisis de los partidos políticos en el Perú no es un fenómeno coyuntural, sino estructural de extrema gravedad."

En 2018, tras la crisis generada por la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, el gobierno de Martín Vizcarra conformó la Comisión de Alto Nivel para la Reforma Política, conocida como Comisión Tuesta. Su objetivo era proponer una reforma integral del sistema político y electoral. Entre sus principales propuestas estaban:

Primero, establecer elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Esta propuesta, inspirada en el modelo argentino, tenía como objetivo impedir que partidos pigmeos o liliputienses, sin representación real, pudieran participar en la elección presidencial.  Segundo, regular el transfuguismo parlamentario, para fortalecer las bancadas en el Congreso. Tercero, proscribir el voto preferencial. Desde mi punto de vista, esta es la apuesta más importante, ya que se busca prohibir ese mecanismo perverso que fomenta la competencia interna, aumenta los costos de campaña (quien paga más tiene mejor lugar en la lista), y debilita la cohesión partidaria al incentivar el personalismo.

A manera de conclusión, la crisis de los partidos políticos en el Perú no es un fenómeno coyuntural, sino estructural de extrema gravedad. Su fragilidad organizativa, la escasa o nula base social, la falta de ideario y la prevalencia de prácticas clientelares explican la alta fragmentación electoral y la desconexión entre élites y sociedad. Las propuestas de reforma de la Comisión Tuesta ofrecen caminos concretos para fortalecer la institucionalidad partidaria y recuperar la confianza ciudadana, aunque su implementación requiere voluntad política y un compromiso genuino con la democracia representativa. En las elecciones venideras, es fundamental que como ciudadanos apostemos por candidaturas que se tomen en serio la crisis del sistema de partidos, en aras de consolidar y salvaguardar nuestra democracia.

Bibliografía

Barómetro de las Américas. (2023). Barómetro de las Américas 2023: Perú — confianza en instituciones y democracia [Informe de investigación]. Instituto de Estudios Peruanos (IEP) & Proyecto de Opinión Pública de América Latina (LAPOP).

Degregori, C. I. (2015). ¿De quién es la democracia?: Análisis político (P. Sandoval & J. C. Agüero, Eds.). Instituto de Estudios Peruanos.

Duverger, M. (1954). Political parties: Their organization and activity in the modern state (B. North & R. North, Trans.). Methuen.

Latinobarómetro. (2023). Estudio Latinobarómetro 2023: Informe y datos por país [Datos estadísticos]. Corporación Latinobarómetro. https://www.latinobarometro.org/latinobarometro-2023

Levitsky, S., & Zavaleta, M. (2019). ¿Por qué no hay partidos políticos en el Perú? Editorial Planeta Perú S. A

Tanaka, M., Romero, C., Adrianzén, A., & Levitsky, S. (2011). La calidad de la democracia en el Perú y en América Latina. Pontificia Universidad Católica del Perú – Fondo Editorial

Vergara, A. (2013). Political Representation in Latin America: A Peruvian Case of Democracy Without Parties. In Political Representation in Latin America (pp. 21–44). Routledge.

Compartir en:
Alonso Cárdenas Cornejo
Alonso Cárdenas Cornejo

Polítologo. Docente de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Se desempeñó como Director de Políticas y Gestión en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y asesor de diversas instituciones del Estado peruano. Actualmente coordina la maestría en Ciencia Política con mención en Gerencia Pública.

Recomendado

© 2024, Compañía de Jesús Provincia del Perú
Contacto
Logotipo Jesuitas del Perú