<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Portada archivos - Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</title>
	<atom:link href="https://intercambio.pe/tag/portada/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://intercambio.pe/tag/portada/</link>
	<description>Intercambio es la revista de cultura social de la Compañía de Jesús en el Perú, una publicación trimestral que busca promover la reflexión y el diálogo en torno a los temas que marcan la vida social del país, desde la perspectiva de la experiencia cristiana.</description>
	<lastBuildDate>Wed, 13 May 2026 01:56:46 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-PE</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>

<image>
	<url>https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/cropped-favicon-32x32.png</url>
	<title>Portada archivos - Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</title>
	<link>https://intercambio.pe/tag/portada/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>El camino que me enseñó a mirar</title>
		<link>https://intercambio.pe/el-camino-que-me-enseno-a-mirar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[uaisdtrmc]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Mar 2026 22:13:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Notas culturales]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://intercambio.pe/?p=4513</guid>

					<description><![CDATA[<p>Donde todo comenzó a ordenarse Crónica de la vigésima edición del Camino Ignaciano: fe, comunidad y el descubrir a Dios en todas las cosas ¿Dónde encontrar hoy la fe? No como consuelo rápido ni como respuesta prefabricada, sino como experiencia viva, capaz de sostener la existencia en medio de un mundo fragmentado. Vivimos en una [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/el-camino-que-me-enseno-a-mirar/">El camino que me enseñó a mirar</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Donde todo comenzó a ordenarse</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Crónica de la vigésima edición del Camino Ignaciano: fe, comunidad y el descubrir a Dios en todas las cosas</em></p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="900" height="600" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/grupo-de-jovenes-mujeres-hombres-caminando-juntos-con-un-rio-de-fondo.jpg" alt="Grupo de mujeres y hombres jovenes caminando juntos en dirección a un río" class="wp-image-4706" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/grupo-de-jovenes-mujeres-hombres-caminando-juntos-con-un-rio-de-fondo.jpg 900w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/grupo-de-jovenes-mujeres-hombres-caminando-juntos-con-un-rio-de-fondo-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/grupo-de-jovenes-mujeres-hombres-caminando-juntos-con-un-rio-de-fondo-768x512.jpg 768w" sizes="(max-width: 900px) 100vw, 900px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Dónde encontrar hoy la fe?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">No como consuelo rápido ni como respuesta prefabricada, sino como experiencia viva, capaz de sostener la existencia en medio de un mundo fragmentado. Vivimos en una época marcada por el individualismo, la desconfianza en las instituciones, la normalización de la corrupción y una sensación persistente de incertidumbre, especialmente entre los jóvenes. El futuro no se presenta como promesa, sino como pregunta. Y ante ese escenario, la espiritualidad —cuando no es reducida a mercancía o eslogan— parece desplazada, sospechosa o simplemente irrelevante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la pregunta por el sentido no desaparece. Cambia de forma, se esconde, se posterga, pero insiste. Viktor Frankl lo formuló con claridad después de atravesar el horror: “<em>El hombre puede soportar casi cualquier cómo, si encuentra un porqué</em>”. Tal vez no se trata tanto de encontrar respuestas inmediatas, sino de aprender a habitar la búsqueda sin anestesiarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Llegué a la vigésima edición del Camino Ignaciano con muchas preguntas, pero sin la expectativa de resolverlas. No vine a buscar respuestas claras, ni certezas doctrinales, ni una experiencia extraordinaria que pudiera ser contada luego con épica. Vine —aunque entonces no lo sabía del todo— dispuesto a escuchar. <em>Déjate sorprender </em>fue la frase que marcó el inicio del camino y que, sin saberlo aún, atravesaría toda la experiencia. Eso intenté hacer: dejarme sorprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Déjate sorprender”,</em> repetían los acompañantes. Lo decía el padre Julio, lo decían los gestos más que las palabras, lo encarnaba cada persona que fue llegando ese viernes 2 de enero a la Iglesia de la Compañía de Jesús, en la Plaza Mayor del Cusco, para iniciar la travesía. Jóvenes de distintos lugares, historias diversas, con mochilas cargadas no solo de ropa y cuadernos, sino también de expectativas, cansancios, búsquedas y silencios.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft0001-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-4517" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft0001-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft0001-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft0001-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft0001-1536x1024.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft0001-2048x1365.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Había llegado con la idea de participar como reportero, como escritor, incluso como editor de esta revista. Pero apenas cruzamos el umbral, todos fuimos nombrados de la misma manera: <em>caminantes</em>. Ese bautismo sencillo, casi inadvertido, fue también una renuncia. Ese día dejé de ser periodista para volverme caminante del Camino Ignaciano. Y, con ello, acepté —no sin resistencias— la invitación a dejarme sorprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cielo de la Plaza Mayor nos recibía con un celeste limpio, casi transparente. Aunque era verano, la tarde cusqueña se hacía sentir con su frío seco; el sol, alto todavía, parecía jugar a esconderse entre las nubes, iluminando por momentos las fachadas y luego retirándose con discreción. Eran las 3:15 de la tarde. Frente a la Iglesia, mochilas alineadas en el suelo y pequeños grupos conversando marcaban el inicio de algo que aún no sabíamos nombrar. Allí, entre piedra, historia y espera, comenzó el camino.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft1-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-4515" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft1-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft1-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft1-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft1-1536x1024.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft1-2048x1365.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Frente a la Iglesia, mochilas alineadas en el suelo y pequeños grupos conversando marcaban el inicio de algo que aún no sabíamos nombrar. Allí, entre piedra, historia y espera, comenzó el camino.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Capítulo I</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Volver a uno mismo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>El cansancio, la mochila y las preguntas que evitamos</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La vida en la ciudad nos arrastra a una velocidad que no deja espacio para detenernos. Entre horarios, responsabilidades y expectativas ajenas, postergamos las preguntas más íntimas: de dónde venimos, qué nos ha marcado, qué heridas aún caminan con nosotros. Vivimos rodeados de conversaciones pendientes —con nuestra historia, con quienes fuimos, con quienes somos—, pero rara vez encontramos el silencio necesario para escucharlas. Creemos conocernos, o tememos descubrir cuánto nos desconocemos, y seguimos avanzando, acumulando respuestas rápidas para preguntas que nunca nos atrevemos a habitar. Por eso, al iniciar el Camino, una inquietud comenzó a abrirse paso dentro de mí, con la claridad de lo inevitable: tal vez había llegado, por fin, el momento de sentarme conmigo mismo y escuchar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Éramos veintinueve caminantes —hombres y mujeres— cuando partimos rumbo a Urcos para iniciar, o tal vez reencontrar, nuestro camino. Sin saberlo, en ese trayecto también empezábamos a tejer una comunidad hondamente humana. La llegada a Wasinchis, la casa de retiro que sería nuestro hogar, quedó grabada como una escena suspendida en la penumbra: el auditorio a oscuras, un pequeño altar al centro iluminado por velas, una Biblia abierta y una frase escrita a mano que parecía dirigida a cada uno: <em>“Vengan a mí todos los que estén cansados”</em>. Y yo lo estaba. No sabía exactamente de qué, pero lo estaba. Todos entramos con mochilas grandes, visibles, y con otras invisibles que pesaban mucho más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No traíamos solo ropa y cuadernos; traíamos historias, culpas, silencios, expectativas. Aún no podía nombrar qué me pesaba, pero sí sabía que quería aligerarlo. <em>“¿Qué llevo conmigo? ¿Qué peso innecesario sigo cargando?”</em>, me preguntaba. Entendí entonces que el Taller de Autoconocimiento no prometía respuestas rápidas, sino algo más exigente: mirarse sin atajos. Así comenzó oficialmente el Camino Ignaciano. Y, sin saberlo, ese primer gesto de honestidad marcaría el tono de todo lo que vendría después.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft2-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-4520" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft2-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft2-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft2-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft2-1536x1024.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft2-2048x1365.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Entendí entonces que el Taller de Autoconocimiento no prometía respuestas rápidas, sino algo más exigente: mirarse sin atajos. Así comenzó oficialmente el Camino Ignaciano.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Aprender a pedir</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Luces, sombras y la gracia que ilumina</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“La espiritualidad ignaciana no se trata de pedir cosas de frente —nos dijo Marcelo, comunicador de la red ESEJOVEN y acompañante del Camino—. Se trata de pedir una gracia que nos ilumine. Disponer el corazón para lo que Dios quiera, no para lo que nosotros esperamos”. Sus palabras quedaron flotando en el aire la mañana del segundo día, como una advertencia silenciosa. Pedir no resultados, sino luz. Pedir no certezas, sino claridad para ver. Mientras sonaba de fondo una canción de U2, la pregunta regresó con una honestidad incómoda: <em>¿qué es eso que he estado buscando durante tanto tiempo y que todavía no encuentro?</em> El Camino Ignaciano no ofrecía respuestas cerradas; proponía un método, una forma de habitar la pregunta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Guiados por el estudiante jesuita Daniel Lapachelle SJ, los primeros bloques del Taller de Autoconocimiento nos invitaban a reconocer nuestras luces y nuestras sombras, no como un juicio, sino como el primer gesto de verdad hacia uno mismo. En ese ejercicio comencé a verme con menos defensas. No se trataba de explicarnos, sino de sentirnos —como escribió Ignacio de Loyola, <em>“no es el mucho saber lo que satisface al alma, sino el sentir y gustar internamente</em>”. Descubrí que mi seguridad, esa que suelo mostrar como firmeza, era a veces una defensa sutil; una tela delgada para evitar que el juicio ajeno me tocara. El ejercicio me obligó a preguntarme qué ven realmente los otros en mí, qué partes intento ocultar, qué rasgos necesitan ser reconciliados. “<em>Solo identificando nuestras luces y sombras podemos reconocernos y amarnos</em>”, repetía Daniel. Y en esa mezcla de exigencia y gracia comenzó un proceso menos cómodo, pero mucho más verdadero.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft3-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-4521" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft3-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft3-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft3-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft3-1536x1024.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft3.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Volver a las raíces fue una parte decisiva del proceso: revisar la historia cultural que nos formó, las costumbres heredadas, las frases de infancia que aún nos habitan sin pedir permiso. En un grupo diverso, proveniente de distintas regiones del país y trayectorias pastorales diferentes, descubrir cómo la cultura moldea identidad resultó revelador: ¿qué raíces nos sostienen y cuáles todavía nos atan? Hacerme esa pregunta fue desconcertante; no sabía con claridad cuál era mi “tierra santa”, si Lima era hogar o apenas escenario. Lo desafiante —y a la vez profundamente enriquecedor— fue que esas reflexiones no se limitaban a la palabra escrita. Muchas veces no se trataba de responder con frases, sino de hacerlo a través del cuerpo y la creatividad: pintando, dibujando, modelando plastilina, armando collages, escribiendo canciones o poemas. En el compartir grupal descubrimos que, al traducir lo que sentíamos en una expresión artística, reflexionábamos con mayor profundidad. Aparecían sentidos que no sabíamos que estaban ahí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los ejercicios más reveladores fue escribir nuestra autobiografía. Nos la pidieron desde el primer día y la construimos por etapas, como si aprender a narrarnos fuera también aprender a leernos. Al inicio dudé: soy joven, ¿qué tengo de memorable?, ¿no recuerdo mi infancia o no quiero hacerlo? Pero pronto entendí que no se trataba de escribir para otros, sino de reconocer mi propia historia como un territorio habitado por Dios, presente en gestos mínimos, en decisiones, en silencios. Así como revisábamos nuestra vida, conocíamos también la de san Ignacio de Loyola, no como la de un santo lejano, sino como la de un hombre herido que encontró sentido en su propia ruptura. Esa era la Etapa Loyola: el autoconocimiento como peregrinación interior. Un proceso exigente, que implicó desmontar máscaras, confrontar luces y sombras, revisar vínculos, el cuerpo, la fe, y comprender, finalmente, que Dios no solo habita en lo que vendrá, sino también en todo aquello que ya fue. “<em>Buscar y hallar a Dios en todas las cosas</em>”, como proponía Ignacio, implicaba también buscarlo en la propia historia.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft4-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-4522" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft4-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft4-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft4-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft4-1536x1024.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft4-2048x1365.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">En el compartir grupal descubrimos que, al traducir lo que sentíamos en una expresión artística, reflexionábamos con mayor profundidad. Aparecían sentidos que no sabíamos que estaban ahí.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Así transcurrieron los primeros días del Camino: jornadas que comenzaban a las siete y media de la mañana y se extendían hasta pasadas las diez de la noche. Para el cuarto día ya me había acostumbrado —más o menos— a la cama incómoda y corta, de la que se me salían los pies. Dormía mejor. Las mañanas secas y frías, con ese sol cusqueño que quema sin avisar, empezaron a sentirse más acogedoras. Incluso compartir habitación con todos los hombres, una de mis primeras grandes incomodidades, terminó tejiendo una comunidad inesperada: bromas, chapas, conversaciones nocturnas que empezaban antes de los talleres y no tenían hora de cierre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El quinto día, coincidiendo con la bajada de Reyes, dejamos atrás la Etapa Loyola para entrar en la Etapa Manresa. Comenzaban los talleres de oración y los Ejercicios Espirituales. El camino, lentamente, empezaba a profundizarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Aprender a escuchar</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Oración, discernimiento y la intimidad de un Dios que se deja encontrar</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft5-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-4523" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft5-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft5-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft5-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft5-1536x1024.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft5-2048x1365.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“La conexión con Dios es única e irrepetible, así como nuestra historia con Él también lo es”</em>, nos dijo el padre Julio Hurtado SJ al inicio de esta nueva etapa. Lo dijo sin grandilocuencia, casi como quien recuerda algo evidente. Pero en el contexto del Camino, esa afirmación tenía peso: nadie podía rezar por otro; nadie podía vivir la experiencia espiritual en nombre ajeno. Cada encuentro sería personal, intransferible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Había hecho Ejercicios Espirituales antes, conocía el método y sus silencios, pero esta vez era distinto: llegaban después de haberme enfrentado a mí mismo. Ya no buscaba entender el método, sino dejar que el método me entendiera a mí. Si la primera etapa fue mirarme por dentro, esta era aprender a mirar con Él. Los talleres de oración comenzaron por lo esencial: disponer el cuerpo, respirar, soltar la tensión que la ciudad nos había enseñado a cargar, aprender a detenernos. Descubrí entonces que la oración no empieza cuando hablamos, sino cuando hacemos silencio, porque muchas veces no es que Dios no hable, sino que nosotros no escuchamos. Ignacio lo entendía como un diálogo, “<em>como un amigo habla con su amigo</em>”: una conversación sincera, sin fórmulas ni máscaras, donde uno se presenta tal como es y, en ese acto simple y radical, aprende también a escuchar.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft6-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-4524" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft6-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft6-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft6-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft6-1536x1024.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft6-2048x1365.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Descubrí que la oración no empieza cuando hablamos, sino cuando hacemos silencio, porque muchas veces no es que Dios no hable, sino que nosotros no escuchamos.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los ejercicios más reveladores fue desmontar las imágenes falsas de Dios que habíamos cargado durante años. En pequeños sketches representamos esas caricaturas invisibles: a mi grupo le tocó el “Dios negociador”, y entre risas incómodas encarnamos una fe convertida en transacción. Otros mostraron al Dios castigador, al indiferente, al lejano. La pregunta quedó suspendida en el aire: ¿con cuál de ellos he rezado? Frente a esas distorsiones emergió con fuerza el Dios de Jesús: cercano, misericordioso, sin condiciones. Desde ahí, la oración dejó de ser solo reflexión para volverse experiencia viva. Lo comprendimos también al dramatizar la Última Cena: el auditorio se hizo cenáculo, el pan y el vino circularon entre nosotros, y el Evangelio dejó de ser relato distante para convertirse en presente. La contemplación ignaciana no invita a mirar desde fuera, sino a entrar en la escena hasta que la historia te atraviese.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el camino espiritual no fue una línea recta de certezas. Hubo consolaciones —paz profunda, lágrimas serenas, gratitud inexplicable— y también desolaciones: sequedad, distracción, cansancio interior. Aprendí que ambas forman parte del mismo proceso, que la fe no se mide por la intensidad de lo que se siente, sino por la fidelidad con la que se permanece. Ignacio lo sabía: la consolación ensancha el alma, la desolación la prueba. Y permanecer, aun en medio de esa tensión, era también una forma de aprender a creer.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft7-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-4525" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft7-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft7-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft7-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft7-1536x1024.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft7-2048x1365.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Así concluyeron los talleres de oración. Habíamos aprendido —o al menos comenzado a aprender— a disponernos, a escuchar, a contemplar, a discernir los movimientos interiores. Lo que seguía ya no sería preparación. Sería entrar de lleno en los Ejercicios Espirituales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El umbral del silencio</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Todo fue siempre un llamado</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El sexto día nos recibe soleado. El cielo parecía haberse abierto apenas lo suficiente para dejarnos ver la claridad, como si también él se estuviera preparando para lo que venía. Las nubes acariciaban el sol con una delicadeza que no lo ocultaba, sino que lo volvía más íntimo, más cercano. El viento frío, ese viento constante de Urcos, nos saludaba como un viejo conocido que nunca falta a su cita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El desayuno, como cada mañana, se volvió un ritual de comunión: en nuestras voces convivían el cansancio y la gratitud de quienes habían atravesado algo difícil de explicar. Sin anunciarlo, dejábamos de ser desconocidos para convertirnos en comunidad, unidos no por la costumbre sino por la búsqueda. En la tarde, Julio nos preparó para cruzar un umbral: comenzaban los Ejercicios Espirituales y, con ellos, un silencio real y exigente. “<em>Este soy yo, Señor. Así vengo</em>.” La frase implicaba despojarse de máscaras. Entonces entendí que el silencio no es vacío, sino revelación: el crujido del pasto, el viento entre las hojas, la lluvia anunciándose antes de caer. Callar era aprender a oír.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="684" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft8-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-4526" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft8-1024x684.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft8-500x334.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft8-768x513.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft8-1536x1027.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft8-2048x1369.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Allí, en esa quietud, el Principio y Fundamento dejó de ser teoría para volverse experiencia: estamos hechos para amar y servir, y todo —encuentros, pérdidas, heridas— puede conducirnos a Dios. </p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Sin horarios que ordenaran el día, el tiempo se abrió como un territorio interior. Solo quedaban algunos puntos de encuentro; lo demás dependía de nosotros y de la decisión de no huir. Fue en esos momentos que encontré refugio en la laguna de Urcos, donde el viento peinaba el paisaje y el agua parecía respirar. Allí, en esa quietud, el Principio y Fundamento dejó de ser teoría para volverse experiencia: estamos hechos para amar y servir, y todo —encuentros, pérdidas, heridas— puede conducirnos a Dios. Comprendí que mi historia no era una suma de episodios aislados, sino una historia acompañada. Él había estado siempre: en mi familia, en los amigos que llegaron y en los que se fueron, en cada paso que, aun sin saberlo, me había traído hasta allí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<em>Nosotros amamos porque Él nos amó primero</em>.” (1 Juan 4:19)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa frase dejó de ser una cita. Se volvió memoria y evidencia. Yo no había llegado hasta ahí por casualidad. Había sido llamado. Acompañado. Sostenido. Incluso en los momentos en que creí estar solo. Sentado frente a la laguna, entendí que encontrar a Dios no significaba escapar del mundo, sino aprender a verlo en todo. En la materia, en la historia, en los vínculos, en el propio corazón. Y por primera vez, esa idea dejó de ser una enseñanza. Se convirtió en experiencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese silencio, que al inicio parecía una ausencia, comenzó a revelarse como lo que realmente era: una presencia.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="684" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft9-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-4527" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft9-1024x684.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft9-500x334.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft9-768x513.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft9-1536x1026.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft9-2048x1368.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La noche del perdón</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La salvación no es una meta lejana, sino un regreso</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="684" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft10-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-4528" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft10-1024x684.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft10-500x334.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft10-768x513.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft10-1536x1026.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft10-2048x1368.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La última noche de los Ejercicios volvimos a la parroquia de Urcos, pero entramos por una puerta lateral, como quien se acerca a un misterio. El templo estaba a oscuras, iluminado solo por velas led que dibujaban sombras largas sobre las paredes; frente a cada uno alumbraba una vela. Era la noche de penitencia. El examen de conciencia no se vivió como juicio, sino como una invitación a mirar la propia fragilidad a la luz del amor. Al fondo, el padre Julio esperaba para quienes quisieran confesarse. Hacía quince años que no me confesaba. Me acerqué con torpeza, cargando culpas y silencios difíciles de ordenar, y entendí pronto que no estaba ante un juez, sino ante un Padre. La absolución cayó como una lluvia suave: no fue solo un rito, sino la experiencia concreta de ser perdonado. Apagué mi vela y salí a la noche; la oscuridad seguía ahí, pero ya no pesaba.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="636" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11-1024x636.jpg" alt="" class="wp-image-4529" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11-1024x636.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11-500x311.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11-768x477.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11-1536x955.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11-2048x1273.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los últimos días transcurrieron sin estridencias: cada uno avanzó a su ritmo, sostenido por un silencio que incomodó y reveló a la vez. Hablamos de la salvación no como premio futuro, sino como relación restaurada y libertad interior para ordenar la vida hacia el amor y el servicio. Comprendí que no se trata de huir del mundo, sino de encontrar a Dios en todas las cosas. Cerramos en el templo de Urcos, entre cantos en quechua y una complicidad serena que ya nos unía. Cuando recibimos la polera con el lema “Enviados a las fronteras del mundo”, dejó de ser eslogan para volverse llamado. El padre Julio lo resumió: la misión es la misma, cambian las formas; la buena noticia es que Dios está entre nosotros. Miré por última vez el cielo frío, los cerros y la laguna que guardó mis preguntas. Si la salvación era don, la misión sería respuesta. Y lo que nos esperaba ya no era el silencio. Era la peregrinación.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="684" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11.1-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-4532" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11.1-1024x684.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11.1-500x334.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11.1-768x513.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11.1-1536x1026.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft11.1-2048x1368.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Si la salvación era don, la misión sería respuesta. Y lo que nos esperaba ya no era el silencio. Era la peregrinación.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Tras las huellas de piedra y el cielo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Caminar con los pies heridos y el corazón despierto</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de la misión, tocaba caminar. No como metáfora, sino con el cuerpo entero expuesto al frío de la madrugada cusqueña, con la mochila marcando los hombros y el aliento acompasado al ritmo del grupo. Era la llamada Etapa París, la peregrinación física que encarna todo lo rezado en silencio, todo lo discernido en soledad. Partimos antes del amanecer, cuando el cielo de Urcos aún dudaba entre la noche y el día, y avanzamos en silencio, escuchando el crujido de nuestras botas sobre la tierra húmeda y el viento descendiendo desde los cerros. Después de la contemplación, venía el polvo del camino; después del recogimiento, el movimiento. El cuerpo aprendía, paso a paso, aquello que el alma apenas comenzaba a comprender.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="684" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft12-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-4530" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft12-1024x684.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft12-500x334.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft12-768x513.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft12-1536x1026.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft12-2048x1369.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestro recorrido por la ruta del barroco andino nos llevó a templos donde la fe se volvió arte mestizo y catequesis en oro y color. Al cruzar el umbral del Templo de San Pedro Apóstol de Andahuaylillas entendí por qué la llaman la Capilla Sixtina de América: su exterior austero estalla por dentro en frescos, retablos dorados y ángeles suspendidos, como si el cielo hubiera descendido a habitar la tierra. No era turismo, era oración prolongada. Esas iglesias, sobrevivientes de siglos y terremotos, nos recordaban que la fe, cuando se encarna en un pueblo, adopta su lengua y su memoria; y que mientras avanzábamos hacia ellas, también peregrinábamos hacia dentro, hacia ese lugar donde la fe deja de ser idea y se vuelve experiencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En lo alto de las montañas de Urcos, con el amanecer encendiendo el cielo y el frío mordiéndonos las manos, pensé en las mochilas invisibles que cada uno cargaba: heridas, decisiones, quiebres que nos habían cambiado el rumbo, como la herida de Ignacio que dio origen a su discernimiento. Caminar removía la historia personal y tejía comunidad: ya no éramos extraños, sino veintinueve caminantes que se habían reconocido en sus fragilidades. La Etapa París evocaba aquel momento en que Ignacio y sus compañeros comprendieron que la misión se discierne juntos. También nosotros lo intuíamos: el Camino nos había entrelazado, y ese lazo no era el final, sino el umbral. Pronto seríamos enviados, no como salvadores, sino como compañeros dispuestos a reconocer a Dios en el rostro concreto del otro, porque el amor que se contempla siempre termina convirtiéndose en misión.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Después de la contemplación, venía el polvo del camino; después del recogimiento, el movimiento. El cuerpo aprendía, paso a paso, aquello que el alma apenas comenzaba a comprender.</p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="684" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft13_2-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-4549" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft13_2-1024x684.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft13_2-500x334.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft13_2-768x513.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft13_2-1536x1026.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft13_2-2048x1368.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras descendíamos por el camino de tierra, con las montañas abriéndose frente a nosotros y el cielo extendiéndose sin límites, comprendí que peregrinar es aceptar que uno nunca regresa siendo el mismo. Que algo ha cambiado, que algo ha despertado y que el siguiente paso ya no es hacia adentro. Es hacia los demás.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="576" height="1024" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft14-576x1024.jpg" alt="" class="wp-image-4534" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft14-576x1024.jpg 576w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft14-281x500.jpg 281w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft14-768x1365.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft14-864x1536.jpg 864w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft14-1152x2048.jpg 1152w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft14-scaled.jpg 1440w" sizes="(max-width: 576px) 100vw, 576px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Capitulo II</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Misión</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>El Camino deja de ser búsqueda y se convierte en entrega</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es domingo, previo a nuestra última semana en el Camino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos reunidos en el auditorio de Wasinchis, sentados en círculo, como tantas otras veces. Pero esta vez el aire es distinto. Ya no es el silencio introspectivo de los ejercicios espirituales ni la incertidumbre temblorosa de los primeros días. Es otra cosa. Una mezcla de alegría, nerviosismo y una forma nueva de cariño y complicidad que ha empezado a crecer entre nosotros. La comunidad ya no es un concepto: es un latido.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="684" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft15-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-4538" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft15-1024x684.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft15-500x334.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft15-768x513.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft15-1536x1026.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft15-2048x1369.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el centro, el padre Julio, laptop encendida, Excel abierto, nombres y destinos listos para ser pronunciados. A sus costados, los acompañantes. Se respira emoción. Y nervios. Empieza Roma, la etapa final.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Van llamando comunidades: París, Jerusalén, Loyola, Pamplona&#8230; Cada nombre es una pequeña historia que comienza. Aplausos. Abrazos. Algunos se miran con sorpresa, otros con alivio. Hasta que escucho con claridad:</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Fabián, Yllari, Danuska, Kimberly y Josef… son la comunidad Montserrat. Irán a Ccoñamuro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Ccoñamuro».</p>



<p class="wp-block-paragraph">La palabra resuena en mí como un eco antiguo. No sé dónde queda. No sé quién vive ahí. No sé qué nos espera, y ni puedo ubicarlo en el mapa. Pero sé que ese es mi lugar. Nos acompañaría Juan Diego, asesor de la Red ESEJOVEN Piura, peregrino antes que nosotros, testigo activo de lo que este Camino puede hacer en una persona. Nos miramos entre los seis. Sonreímos. Sin decirlo, sabemos que algo importante está por comenzar. Esa misma tarde, cada grupo diseñó la bandera que nos acompañaría los días de misión.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="746" height="916" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft16.jpg" alt="" class="wp-image-4539" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft16.jpg 746w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft16-407x500.jpg 407w" sizes="(max-width: 746px) 100vw, 746px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Partimos a la mañana siguiente. Salimos de Urcos por una trocha que asciende entre montañas, dejando atrás otras comunidades mientras el paisaje se abre en una inmensidad verde y silenciosa. Llegamos a media mañana y nos recibió Marcelino López, catequista del lugar, con la serenidad de quien ha vivido siempre en diálogo con la tierra. Ccoñamuro, con sus casas de adobe, chacras y cerros guardianes, es una comunidad agrícola de 800 hectáreas, con unas 120 familias donde la vida sigue el ritmo de las cosechas. Nos instalamos en su casa, junto a costales de papas y un gallinero, y salimos a conocer los alrededores: subimos un cerro desde donde, entre la neblina, se adivinaban a lo lejos las siluetas del Cusco. Sentados allí, compartimos expectativas y miedos mientras el viento golpeaba el rostro y un perro desconocido se sumaba silenciosamente a nuestra conversación.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="768" height="1024" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft17-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-4540" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft17-768x1024.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft17-375x500.jpg 375w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft17-1152x1536.jpg 1152w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft17-1536x2048.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft17-scaled.jpg 1920w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De regreso, almorzamos con Marcelino y escuchamos su historia de vida antes de acompañar a su hijo Milky a pastar las ovejas. Terminamos corriendo tras el rebaño por una pampa abierta, entre risas y tropiezos, en una escena tan simple como profundamente humana. Al caer la noche —rápida y fría en la altura— organizamos con el equipo las actividades para los niños del día siguiente y cerramos la jornada compartiendo lo vivido y rezando por la comunidad que nos había recibido sin condiciones. Acostado sobre el suelo duro, envuelto en el sleeping y escuchando el viento contra las paredes de adobe, entendí algo esencial: la misión no era venir a cambiar este lugar, sino permitir que este lugar empezara a cambiar algo en mí. Y aquello recién comenzaba.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="735" height="1024" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft18-735x1024.jpg" alt="" class="wp-image-4541" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft18-735x1024.jpg 735w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft18-359x500.jpg 359w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft18-768x1070.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft18-1103x1536.jpg 1103w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft18-1470x2048.jpg 1470w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft18.jpg 1790w" sizes="(max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">La misión no era venir a cambiar este lugar, sino permitir que este lugar empezara a cambiar algo en mí. Y aquello recién comenzaba.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Día 2</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Aprender el ritmo de la tierra</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Donde el cuerpo se cansa, pero el corazón empieza a comprender</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La segunda mañana en Ccoñamuro empezó antes que el sol. Entre arañas diminutas y pericotes que corrían con naturalidad por el primer piso, recordábamos que nosotros éramos los huéspedes. Dormir en el suelo, sobre cuero y lana de oveja, tenía algo de rústico y honesto. A las seis abrí los ojos sin haber descansado del todo. El frío era punzante, pero en la sierra se aprende a confiar en el sol. </p>



<p class="wp-block-paragraph">A las ocho llegó el señor Marcelino con un desayuno, para luego partir a cortar pasto para los cuyes. Con hoces, sacos de rafia y una botella de chicha de jora helada, subimos treinta minutos cuesta arriba entre cerros y riachuelos. Marcelino nos enseñó el gesto simple —agarrar desde la raíz, cortar por debajo— y nos dejó trabajando mientras él atendía sus cultivos de papa y olluco. El ritmo del corte se volvió casi meditativo: agarrar, cortar, juntar, repetir. Hasta que llegó la lluvia. Corrimos a guardar el pasto antes de que se mojara y se echara a perder, refugiándonos bajo un techo de tejas donde por un momento solo existieron la lluvia y nuestra respiración agitada.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="679" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft19-1024x679.jpg" alt="" class="wp-image-4542" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft19-1024x679.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft19-500x331.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft19-768x509.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft19-1536x1018.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft19-2048x1357.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando escampó terminamos el trabajo con las manos adoloridas y la sensación de haber participado, aunque fuera mínimamente, del esfuerzo que sostiene esta comunidad. Marcelino cargó los sacos con una naturalidad que nos dejó en silencio; nosotros apenas logramos avanzar unos metros antes de quedarnos sin aire. Llamó entonces a su hijo Efraín, de catorce años, que apareció en una moto de carga y resolvió lo que para nosotros parecía una hazaña física. El contraste enseñaba sin necesidad de palabras. Almorzamos olluco saltado con atún mientras Marcelino nos hablaba de la vida en la chacra, de los precios en el mercado de Urcos y de lo incierto que puede ser depender del clima.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por la tarde preparamos el taller con los niños. Mientras esperábamos la llave de la canchita, Ani —sobrina de Marcelino— se acercó a mostrarnos flores y plantas del lugar. Trepó un pequeño muro y nos regaló una flor de tumbo serrano, un “tintín” como le decían ahí. En ese gesto sencillo había una hospitalidad que no necesitaba explicación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la cancha nos esperaban Jordy, Joselino, Neymar, Milky, Annita, Ani y Sebastián, que apenas tiene tres años. Jugamos fútbol primero y luego hicimos el taller: les pedimos que dibujaran su comunidad y cómo se veían dentro de ella. En los papeles aparecieron casas de adobe, cerros verdes, flores gigantes y niños jugando. Era un mundo sencillo, pero completo. Cerramos recordándoles que todo eso que aman es un regalo y que Dios también habita ahí.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="881" height="1024" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft20-881x1024.jpg" alt="" class="wp-image-4544" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft20-881x1024.jpg 881w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft20-430x500.jpg 430w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft20-768x893.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft20-1321x1536.jpg 1321w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft20-1761x2048.jpg 1761w" sizes="(max-width: 881px) 100vw, 881px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">La misión no es un evento extraordinario: es entrar, aunque sea por un instante, en la vida ordinaria de otros y dejar que esa vida empiece a transformarte.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Al anochecer se despidieron corriendo cuesta abajo y, en el camino, jugamos a lanzar piedras a una casa abandonada, tratando de acertar a los huecos de las paredes. Por un momento desaparecieron las distancias: ya no era visitante, era uno más en el juego. La noche volvió rápido. Cenamos una sopa caliente, compartimos lo vivido y rezamos juntos antes de dormir. “Mientras esto es para nosotros solo tres días, para ellos es su realidad”, dijimos en voz alta. Y entendí que la misión no es un evento extraordinario: es entrar, aunque sea por un instante, en la vida ordinaria de otros y dejar que esa vida empiece a transformarte.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Día 3</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El cerro resbaloso y el corazón firme</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La gracia de permanecer</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El tercer día en Ccoñamuro amaneció bajo una lluvia persistente que golpeaba las tejas como un tambor antiguo. Dormir seguía siendo un desafío, pero ya no un enemigo: la gran manta de lana que compré en el Mercado de San Pedro terminó cubriéndonos a los tres. A las ocho desayunamos lentejas con papa, arroz y un huevo montado —aquí las categorías no importan: todo es alimento, todo es energía— mientras el señor Marcelino nos avisaba que la lluvia impediría arar la papa ese día. Él viajaría a Urcos para un taller de crianza de cuyes y nosotros quedaríamos esperando. La mañana transcurrió entre cartas, conversación y el sonido constante de la lluvia. Al mediodía, cuando la neblina había borrado el horizonte, apareció Ani con el almuerzo —trucha con tallarines y papa— cargando los platos con la naturalidad de quien sabe que aquí todos ayudan. Poco después la lluvia cedió y el cielo empezó a abrirse, como si el día nos concediera una segunda oportunidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Subimos nuevamente a la cancha. Nos esperaban Jordy, Neymar, Jeni Mónica, Ani, Anita, Joselino y Milky. Jugamos fútbol, repetimos dinámicas y cerramos con el último taller: “Mi yo del futuro”. En los papeles aparecieron futbolistas llenando estadios, profesoras frente a pizarras, médicos con bata blanca, policías cuidando su comunidad. Había algo profundamente sagrado en esos dibujos. Les dimos galletas y chocolates, y les agradecimos por todo lo compartido. Sabíamos que era nuestro último día. Algunos sonrieron; otros guardaron silencio. No era un adiós definitivo, pero sí un cierre.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="881" height="1024" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft21-881x1024.jpg" alt="" class="wp-image-4545" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft21-881x1024.jpg 881w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft21-430x500.jpg 430w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft21-768x893.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft21-1321x1536.jpg 1321w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft21-1761x2048.jpg 1761w" sizes="(max-width: 881px) 100vw, 881px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Esa misma noche, decidimos subir el cerro una vez más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ccoñamuro, nos explicaron, significa “cerro resbaloso”. Esa tarde entendimos por qué. El barro convierte el camino en una prueba de equilibrio. Subimos paso a paso, sujetando ramas, dándonos la mano, advirtiendo cada piedra suelta. La oscuridad cae rápido. Solo nuestras linternas dibujan pequeños círculos de luz sobre el suelo húmedo. Arriba, el frío es intenso. Pero el cielo… el cielo es un espectáculo. Un manto de estrellas se despliega sobre nosotros. A lo lejos, las luces de la ciudad de Cusco brillan como un corazón que late en la distancia. Del otro lado, Ccoñamuro permanece tenue, discreto, pero vivo. La oscuridad no asusta. Abraza. Rezamos ahí mismo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="893" height="1024" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft22-893x1024.jpg" alt="" class="wp-image-4546" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft22-893x1024.jpg 893w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft22-436x500.jpg 436w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft22-768x881.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft22-1339x1536.jpg 1339w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft22-1786x2048.jpg 1786w" sizes="(max-width: 893px) 100vw, 893px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">A lo lejos, las luces de la ciudad de Cusco brillan como un corazón que late en la distancia. Del otro lado, Ccoñamuro permanece tenue, discreto, pero vivo. La oscuridad no asusta. Abraza. Rezamos ahí mismo.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Agradecemos por todo: las risas, el cansancio, la incomodidad, los aprendizajes, las conversaciones, el trabajo en la chacra, los niños, el señor Marcelino y su familia, el frío, el silencio, la comunidad que se ha tejido entre nosotros. Terminamos la misión en el mismo lugar donde la comenzamos: en altura, mirando el horizonte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“¿Cómo no creer en Dios?”, pienso. Si ha puesto en mi camino a gente tan sencilla y tan grande al mismo tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las lágrimas llegan sin permiso. No solo por la nostalgia de que todo termina, sino por la alegría profunda de haber estado ahí. Y porque sé, en el fondo, que esto no termina aquí. Bajamos con más dificultad que al subir. El barro traiciona. En el último tramo resbalo y caigo. Era casi inevitable. Se preocupan, luego nos reímos. No es grave, tal vez era necesario llevarme un poco de ese cerro en la ropa, como prueba física de lo vivido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al llegar, Neymar nos espera con la cena: tortilla de huevo con papa, plátano frito y arroz. Poco después llega el señor Marcelino con mate de muña. Nunca había probado uno tan fresco, tan necesario. Compramos una Inca Kola para compartir. Le servimos un vaso. Lo recibe con gratitud sincera. Jugamos un rato más en el comedor. Conversamos. Reímos. Ya no somos visitantes. Somos parte de una historia compartida. Esa noche dormimos mejor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al día siguiente partiríamos de regreso a Wasinchis. Quedaban solo un último día de Camino. Pero algo dentro de mí comenzaba a comprender que el Camino no se estaba acabando, se estaba quedando.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Capitulo III</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Regresar para quedarse</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>El final del inicio</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El último día en Ccoñamuro comenzó antes que nosotros. A las cinco de la mañana sentí algo deslizarse por mi cabeza: la cola de un pericote perdiéndose entre mi pelo. El susto duró segundos; la anécdota quedaría. A pesar de que salté del miedo, Josef y Juan Diego apenas se movieron y siguieron durmiendo, como quien ya ha aprendido a convivir con lo inesperado. El cuarto estaba frío, pero ya no era hostil. El suelo había dejado de ser incomodidad para convertirse en refugio. Afuera, la sierra despertaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desayunamos por última vez con el señor Marcelino: un locro de zapallo caliente, espeso, generoso. Aquí la comida no es solo alimento, es cuidado, comunidad, una forma silenciosa de decir “estás en casa”. A las ocho y media partimos. Marcelino, su esposa y Neymar nos despidieron sin discursos, solo con sonrisas y manos firmes. Al alejarnos volteé: estaban sentados bajo el sol compartiendo papas. Levantaron la mano. Una escena simple, perfecta. Sentí un nudo en la garganta. Había llegado pensando en servir; me iba habiendo sido servido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La van nos esperaba en la entrada. Partimos en silencio mientras el paisaje retrocedía lentamente detrás de nosotros. En el camino recogimos a los compañeros que habían estado en Sallac y, sin planearlo, empezamos a cantar “Un beso y una flor” de Nino Bravo. Las voces se quebraban, pero la canción decía exactamente lo que sentíamos: partir no es perder, es llevarse. Al regresar a Wasinchis compartimos nuestras misiones: algunos en la chacra, otros con textiles, otros con niños. Todos habíamos ido a dar algo y todos habíamos recibido más. Entendimos que el servicio es encuentro, que la fe es acción y que Dios habita en las personas.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="684" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft23-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-4547" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft23-1024x684.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft23-500x334.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft23-768x513.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft23-1536x1026.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft23-2048x1368.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Todos habíamos ido a dar algo y todos habíamos recibido más. Entendimos que el servicio es encuentro, que la fe es acción y que Dios habita en las personas.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Esa misma tarde celebramos la última misa en la Capilla de Canincunca, donde el padre provincial Víctor Hugo Miranda nos recordó que el liderazgo nace del servicio y que las comunidades no necesitan salvadores, sino compañeros. Salimos con la sensación de ser realmente enviados. Por la noche, la despedida se volvió celebración: jóvenes de la Red Juvenil del Cusco nos recibieron con danzas tradicionales andinas y una yunza improvisada donde caían pequeños regalos entre risas y abrazos. Luego la música siguió en el auditorio. Bailábamos entre cansancio y nostalgia, sabiendo que algo en nosotros había cambiado, aunque todavía no pudiéramos nombrarlo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="819" height="1024" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft24-819x1024.jpg" alt="" class="wp-image-4548" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft24-819x1024.jpg 819w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft24-400x500.jpg 400w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft24-768x960.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft24-1229x1536.jpg 1229w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft24-1638x2048.jpg 1638w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2026/03/ft24-scaled.jpg 2048w" sizes="(max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Bailábamos entre cansancio y nostalgia, sabiendo que algo en nosotros había cambiado, aunque todavía no pudiéramos nombrarlo.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Al día siguiente, abordamos el bus que nos llevará de regreso a la ciudad del Cusco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me siento junto a la ventana. El vehículo avanza lentamente por la carretera. Las montañas empiezan a alejarse. La ciudad aparece en el horizonte como un organismo vivo, vibrante, ruidoso. Observo en silencio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los cerros quedan atrás. El cielo se llena de cables. El viento limpio se mezcla con el humo. El silencio se transforma en ruido. Y, sin embargo, algo permanece intacto. Cierro los ojos un momento. Recuerdo los rostros. Las manos. Las risas. El frío. El cansancio. El amor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entiendo, finalmente, que el Camino Ignaciano nunca fue el trayecto entre un punto y otro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El verdadero camino ocurrió dentro de mí. Y no terminó cuando dejamos Ccoñamuro. No terminó cuando subimos a la van. No terminó cuando regresamos a Wasinchis. No termina ahora que el bus entra a la ciudad. Porque el Camino Ignaciano no es un lugar al que se llega. Es una forma de vivir. Es elegir ver a Dios en todas las cosas. En el ruido y en el silencio. En la abundancia y en la carencia. En el otro y en uno mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El bus se detiene. La ciudad nos recibe. Respiro profundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y entonces lo sé con certeza absoluta:</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Camino Ignaciano no ha terminado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Recién empieza.</em></p>
<div class='heateorSssClear'></div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' data-heateor-sss-href='https://intercambio.pe/el-camino-que-me-enseno-a-mirar/'><div class='heateor_sss_sharing_title' style="font-weight:bold" >Compartir en:</div><div class="heateor_sss_sharing_ul"><a aria-label="Facebook" class="heateor_sss_facebook" href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-camino-que-me-enseno-a-mirar%2F" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#0765FE;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M28 16c0-6.627-5.373-12-12-12S4 9.373 4 16c0 5.628 3.875 10.35 9.101 11.647v-7.98h-2.474V16H13.1v-1.58c0-4.085 1.849-5.978 5.859-5.978.76 0 2.072.15 2.608.298v3.325c-.283-.03-.775-.045-1.386-.045-1.967 0-2.728.745-2.728 2.683V16h3.92l-.673 3.667h-3.247v8.245C23.395 27.195 28 22.135 28 16Z"></path></svg></span></a><a aria-label="X" class="heateor_sss_button_x" href="https://twitter.com/intent/tweet?text=El%20camino%20que%20me%20ense%C3%B1%C3%B3%20a%20mirar&url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-camino-que-me-enseno-a-mirar%2F" title="X" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_x" style="background-color:#2a2a2a;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg width="100%" height="100%" style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M21.751 7h3.067l-6.7 7.658L26 25.078h-6.172l-4.833-6.32-5.531 6.32h-3.07l7.167-8.19L6 7h6.328l4.37 5.777L21.75 7Zm-1.076 16.242h1.7L11.404 8.74H9.58l11.094 14.503Z"></path></svg></span></a><a aria-label="Linkedin" class="heateor_sss_button_linkedin" href="https://www.linkedin.com/sharing/share-offsite/?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-camino-que-me-enseno-a-mirar%2F" title="Linkedin" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_linkedin" style="background-color:#0077b5;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path d="M6.227 12.61h4.19v13.48h-4.19V12.61zm2.095-6.7a2.43 2.43 0 0 1 0 4.86c-1.344 0-2.428-1.09-2.428-2.43s1.084-2.43 2.428-2.43m4.72 6.7h4.02v1.84h.058c.56-1.058 1.927-2.176 3.965-2.176 4.238 0 5.02 2.792 5.02 6.42v7.395h-4.183v-6.56c0-1.564-.03-3.574-2.178-3.574-2.18 0-2.514 1.7-2.514 3.46v6.668h-4.187V12.61z" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Telegram" class="heateor_sss_button_telegram" href="https://telegram.me/share/url?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-camino-que-me-enseno-a-mirar%2F&text=El%20camino%20que%20me%20ense%C3%B1%C3%B3%20a%20mirar" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_telegram" style="background-color:#3da5f1;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M25.515 6.896L6.027 14.41c-1.33.534-1.322 1.276-.243 1.606l5 1.56 1.72 5.66c.226.625.115.873.77.873.506 0 .73-.235 1.012-.51l2.43-2.363 5.056 3.734c.93.514 1.602.25 1.834-.863l3.32-15.638c.338-1.363-.52-1.98-1.41-1.577z"></path></svg></span></a><a aria-label="Email" class="heateor_sss_email" href="https://intercambio.pe/el-camino-que-me-enseno-a-mirar/" onclick="event.preventDefault();window.open('mailto:?subject=' + decodeURIComponent('El%20camino%20que%20me%20ense%C3%B1%C3%B3%20a%20mirar').replace('&', '%26') + '&body=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-camino-que-me-enseno-a-mirar%2F', '_blank')" title="Email" rel="noopener" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#649a3f;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-.75 -.5 36 36"><path d="M 5.5 11 h 23 v 1 l -11 6 l -11 -6 v -1 m 0 2 l 11 6 l 11 -6 v 11 h -22 v -11" stroke-width="1" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Whatsapp" class="heateor_sss_whatsapp" href="https://api.whatsapp.com/send?text=El%20camino%20que%20me%20ense%C3%B1%C3%B3%20a%20mirar%20https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-camino-que-me-enseno-a-mirar%2F" title="Whatsapp" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#55eb4c;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-6 -5 40 40"><path class="heateor_sss_svg_stroke heateor_sss_no_fill" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none" d="M 11.579798566743314 24.396926207859085 A 10 10 0 1 0 6.808479557110079 20.73576436351046"></path><path d="M 7 19 l -1 6 l 6 -1" class="heateor_sss_no_fill heateor_sss_svg_stroke" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none"></path><path d="M 10 10 q -1 8 8 11 c 5 -1 0 -6 -1 -3 q -4 -3 -5 -5 c 4 -2 -1 -5 -1 -4" fill="#fff"></path></svg></span></a></div><div class="heateorSssClear"></div></div><div class='heateorSssClear'></div><p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/el-camino-que-me-enseno-a-mirar/">El camino que me enseñó a mirar</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El papa Francisco y la Amazonía</title>
		<link>https://intercambio.pe/el-papa-francisco-y-la-amazonia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[uaisdtrmc]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Nov 2025 20:30:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Regiones]]></category>
		<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://intercambio.pe/?p=4385</guid>

					<description><![CDATA[<p>El interés del papa Francisco por la Amazonía tiene raíces profundas que se entrelazan con su visión de una Iglesia comprometida con la justicia social, la ecología integral y el respeto por las culturas originarias. Francisco reconoce a la Amazonía como un bioma único, el hogar de una rica biodiversidad y de pueblos indígenas que [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/el-papa-francisco-y-la-amazonia/">El papa Francisco y la Amazonía</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El interés del papa Francisco por la Amazonía tiene raíces profundas que se entrelazan con su visión de una Iglesia comprometida con la justicia social, la ecología integral y el respeto por las culturas originarias. Francisco reconoce a la Amazonía como un bioma único, el hogar de una rica biodiversidad y de pueblos indígenas que han vivido en armonía con la naturaleza durante siglos. Le preocupan también las injusticias sociales que enfrentan las comunidades locales, como la explotación de sus territorios y la marginación cultural.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-color has-link-color wp-elements-5f888b36c1441bda728bc68e50e03da5" style="color:#511a1a">La Iglesia y su compromiso con la Amazonía</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La historia de la Iglesia católica está marcada por pontífices que han respondido a los desafíos de su tiempo, como el envío al Perú de los jesuitas y franciscanos para la evangelización y defensa de los pueblos amazónicos desde el siglo XVII.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde León XIII, el «papa de los obreros», hasta León XIV, el actual sucesor de Pedro se ha trazado un camino que une doctrina social, ecología integral y sinodalidad. León XIII (1878-1903) fue pionero en la defensa de los derechos laborales con su encíclica <em>Rerum Novarum</em>, que sentó las bases de la doctrina social de la Iglesia y su preocupación por la Iglesia en la Amazonía. Esta labor tomó un nuevo impulso con la preocupación de este papa. Así, en 1900 se crean las Prefecturas Apostólicas, que dividen la Amazonía peruana asignándoselas a las órdenes agustina, franciscana y dominica. Al haber mucho trabajo, luego las prefecturas se dividieron y se crean, en diferentes momentos, los ocho vicariatos que conocemos en la actualidad. Todo para poder atender más y mejor a la población.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="675" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia1-1024x675.jpg" alt="" class="wp-image-4436" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia1-1024x675.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia1-500x330.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia1-768x506.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia1-1536x1013.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia1-2048x1350.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El sucesor de León XIII, San Pío X (1903-1914) impulsó reformas litúrgicas y pastorales en tiempos de creciente secularismo. Su encíclica <em>Lacrimabili Statu Indorum</em>, publicada en 1912, es un documento profundamente conmovedor que denuncia las condiciones inhumanas en las que vivían muchos pueblos indígenas de América del Sur.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los años siguientes hasta hoy, la presencia de la Iglesia católica en la Amazonía no se entiende sin la figura de cientos de misioneros y misioneras, religiosos o laicos, procedentes de varios países, que han sido verdaderos promotores del respeto a la dignidad&nbsp;humana, que han entregado su vida en los lugares más apartados con el objetivo de hacer de la Amazonía un lugar de convivencia y respeto por la dignidad y derechos de todos, especialmente de los más vulnerables. Con la educación y la salud como prioridad principal, la Iglesia ha llegado donde el Estado no estaba.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-color has-link-color wp-elements-431d5f517f4bf456189778fa6250e606" style="color:#511a1a">CAAAP y CIMI: voces desde el territorio</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Después del Concilio Vaticano II se crearon instituciones para dar un nuevo impulso a la labor misionera, con un mayor fundamento científico y con una renovación pastoral: el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica del Perú (CAAAP)<a href="#_ftn1" id="_ftnref1">[1]</a> y el Consejo Indigenista Misionero (CIMI)<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a>. Ambos organismos son actores clave en la defensa de los derechos indígenas. Desde la investigación, la incidencia política y el acompañamiento pastoral, estas instituciones visibilizan las luchas y esperanzas de los pueblos originarios.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="684" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia2-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-4437" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia2-1024x684.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia2-500x334.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia2-768x513.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia2-1536x1025.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia2-2048x1367.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">«Con la educación y la salud como prioridad principal, la Iglesia ha llegado donde el Estado no estaba.»</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading has-text-color has-link-color wp-elements-de289d67ad0d28291069174b68fa459f" style="color:#511a1a">El papa Francisco y el Sínodo de la Amazonía</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En enero de 2018, el papa Francisco visitó Puerto Maldonado, lo cual fue un evento significativo, centrado en el encuentro con comunidades indígenas y la atención a los problemas de la&nbsp;<a href="https://www.google.com/search?rlz=1C1ONGR_esPE1063PE1063&amp;cs=1&amp;sca_esv=bf242ef3a2c390d8&amp;sxsrf=AE3TifOf9NXlKjBNdXrbtx3KlA0DtNteDg%3A1754943908414&amp;q=Amazon%C3%ADa&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwjOsfPBy4OPAxXQqpUCHRBnB20QxccNegQIBBAB&amp;mstk=AUtExfCgzdePnNnLbHes7sw-POym4efmz3NhVWARguL0fwsG_VFt-psqmQWM80Ytoh170Ilq86KqBDTo5RaP2KjFPIrabzM_z949IVMLV0fBqZU3ma5a8HXCCAi0ZlFvWJ47cC8fmNPUvrD6iY3u3GRjPzyZtpWYcZxhGksVCok1llJdeqc&amp;csui=3" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Amazonía</a>.&nbsp;En octubre de 2019, el papa Francisco convocó el Sínodo para la Región Panamazónica, una asamblea inédita que buscó «nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral». De este proceso nació la exhortación apostólica publicada en 2020,<em>Querida Amazonía</em>, en la cual el papa Francisco expresó cuatro grandes sueños en un documento profundamente poético y profético que recoge las reflexiones del Sínodo para la Región Panamazónica.</p>



<p class="has-text-color has-link-color wp-elements-7269ed2e00d991a812059df19753e1d7 wp-block-paragraph" style="color:#511a1a"><strong>1. Sueño social</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Francisco sueña con una Amazonía que:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><em>Luche por los derechos de los más pobres</em>, especialmente los pueblos originarios.</li>



<li>Promueva la <em>dignidad humana</em> y el «buen vivir».</li>



<li>Denuncie la <em>explotación ilegal</em> de recursos naturales y el desplazamiento forzado de comunidades.</li>



<li>Sea un lugar de <em>diálogo social</em>, donde se escuche a los últimos y se combata la corrupción.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-color has-link-color wp-elements-3989d2b5be4c5f16620f53b1c9655aee wp-block-paragraph" style="color:#511a1a"><strong>2. Sueño cultural</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Una <em>cultura del encuentro</em>, que respete y valore la diversidad.</li>



<li>La <em>recuperación de las raíces indígenas</em>, sin imponer modelos externos.</li>



<li>Una apertura al <em>diálogo intercultural</em>, que enriquezca a todos sin borrar identidades.</li>



<li>Rechazo al <em>paradigma tecnocrático</em> que uniformiza y excluye.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-color has-link-color wp-elements-4a3411c38722211a2c812535ba91d2e4 wp-block-paragraph" style="color:#511a1a"><strong>3. Sueño ecológico</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Una Amazonía que <em>cuide la casa común</em>.</li>



<li>Una relación de <em>contemplación y respeto</em> hacia la naturaleza.</li>



<li>Reconocimiento de que el ser humano es parte de la creación, no su dueño.</li>



<li>Un llamado a una <em>ecología integral</em>, que conecte justicia social con cuidado ambiental.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-color has-link-color wp-elements-773cc48d0be3afa89afe354138991543 wp-block-paragraph" style="color:#511a1a"><strong>4. Sueño eclesial</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Una Iglesia con <em>rostro amazónico</em>, encarnada en la cultura local.</li>



<li>Nuevas formas de <em>inculturación de la liturgia</em>.</li>



<li>Mayor protagonismo de los <em>laicos, mujeres y comunidades indígenas</em> en la vida pastoral.</li>



<li>Un anuncio del evangelio centrado en el <em>amor de Dios por los pobres y marginados</em>.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Este documento no solo es una guía pastoral, sino también una invitación a soñar con una Amazonía más justa, diversa, sostenible y espiritualmente viva. Estos sueños se han traducido en acciones concretas.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="894" height="845" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/AMAZONIAGRAFIC.png" alt="" class="wp-image-4456" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/AMAZONIAGRAFIC.png 894w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/AMAZONIAGRAFIC-500x473.png 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/AMAZONIAGRAFIC-768x726.png 768w" sizes="(max-width: 894px) 100vw, 894px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">«El papa Francisco dejó un legado invaluable al impulsar la sinodalidad, promover el respeto a los pueblos indígenas y defender el cuidado de la casa común.»</p>
</blockquote>



<h2 class="wp-block-heading has-text-color has-link-color wp-elements-ddac6a7c95a4a27fa0984936b5e0bdc5" style="color:#511a1a">REPAM, CEAMA y el legado sinodal</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La Red Eclesial Panamazónica (REPAM) y la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA) surgieron como frutos del Sínodo. Ambas entidades articulan esfuerzos pastorales, sociales y ecológicos en defensa de los pueblos amazónicos y la casa común.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-color has-link-color wp-elements-38bf51ab6362d5b1fd69e6a30e9b8498" style="color:#511a1a">Cardenal Barreto: «Francisco fue el mejor regalo para la Iglesia en la Amazonía»</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El cardenal Pedro Barreto, SJ, presidente de la CEAMA, destacó que el papa Francisco dejó un legado invaluable al impulsar la sinodalidad, promover el respeto a los pueblos indígenas y defender el cuidado de la casa común, especialmente a través del Sínodo Amazónico y la exhortación <em>Querida Amazonía</em>. Aunque aún hay procesos abiertos como el rito amazónico, Barreto subraya la inclusión de mujeres indígenas en el liderazgo eclesial como un gran avance.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el cardenal, la acción de Francisco ha sido como una «caricia de Dios» para las comunidades originarias, afectadas históricamente por el sufrimiento, el abandono y la degradación ambiental. El papa no solo les dio voz, sino que impulsó una visión pastoral centrada en el respeto a las culturas, los derechos humanos y el cuidado de la casa común, basado en la escucha y la inclusión de los pueblos originarios. Pedro mencionó que Francisco no cerró los temas importantes, sino que dejó abiertos muchos procesos que deben continuar. Subrayó el Sínodo para la Amazonía y el <em>Documento Final</em> que contiene más de cien propuestas pastorales, orientadas a acompañar de forma concreta al pueblo de Dios en esta región. Entre los avances, resaltó la creciente participación de mujeres indígenas en cargos de liderazgo dentro de la Iglesia, como es el caso de la religiosa Laura Vicuña Pereira (Brasil) y la líder Patricia Gualinga (Ecuador), vicepresidentas de la CEAMA. También hizo referencia al desarrollo del&nbsp;<em>rito amazónico</em>, una propuesta litúrgica en proceso que busca expresar la fe cristiana desde la identidad cultural y espiritual de los pueblos amazónicos, gracias al trabajo serio y comprometido de muchos especialistas de la región.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia3-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-4438" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia3-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia3-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia3-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia3.jpg 1440w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>El papa Francisco durante su encuentro con representantes de comunidades indígenas de la cuenca amazónica de Perú, Brasil y Bolivia, en Puerto Maldonado, 2018.</em></figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading has-text-color has-link-color wp-elements-e7eed9790a2b7ad3c136ed4ce0a1e3d6" style="color:#511a1a">Una anécdota sobre el papa y los pueblos originarios</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, el cardenal compartió una anécdota que vivió junto al papa. En una audiencia privada con las presidencias de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) y la CEAMA, la religiosa Laura Pereira de la etnia brasileña&nbsp;kariri se dirigió al papa llamándolo «abuelo», un término cargado de cariño y respeto por su sabiduría y la gratitud de los pueblos originarios. Este encuentro refleja, según Barreto, la cercanía real y transformadora que el papa ha tenido con la Amazonía y su gente.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-color has-link-color wp-elements-f15754670218f0da41a57325d6015b81" style="color:#511a1a">León XIV: continuidad y esperanza</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El padre Robert Prevost, durante su misión en el Perú, también visitó muchos lugares fuera de Chiclayo. Uno de esos lugares fue Loreto, donde interactuó con varios jóvenes del Vicariato de Iquitos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El papa León XIV, sucesor de Francisco, ha reafirmado su compromiso con la Amazonía. En las audiencias recientes con el cardenal Pedro Barreto, ha respaldado el Marco Estratégico 2026-2030 de la CEAMA y alentado la sinodalidad como camino para toda la Iglesia.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="598" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia4-1024x598.jpg" alt="" class="wp-image-4439" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia4-1024x598.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia4-500x292.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia4-768x448.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia4-1536x896.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscoamazonia4-2048x1195.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><em>El papa León XIV recibió al cardenal Pedro Barreto en una audiencia privada el 1 de julio, donde se abordaron los avances de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA).</em></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-c804bb12e1691205bc48f3caac7735db wp-block-paragraph"><em>Primavera 2025</em></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> ONG creada en 1974 por los obispos de la Amazonía peruana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Organismo de la Conferencia Episcopal de Brasil fundado en 1971.</p>
<div class='heateorSssClear'></div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' data-heateor-sss-href='https://intercambio.pe/el-papa-francisco-y-la-amazonia/'><div class='heateor_sss_sharing_title' style="font-weight:bold" >Compartir en:</div><div class="heateor_sss_sharing_ul"><a aria-label="Facebook" class="heateor_sss_facebook" href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-papa-francisco-y-la-amazonia%2F" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#0765FE;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M28 16c0-6.627-5.373-12-12-12S4 9.373 4 16c0 5.628 3.875 10.35 9.101 11.647v-7.98h-2.474V16H13.1v-1.58c0-4.085 1.849-5.978 5.859-5.978.76 0 2.072.15 2.608.298v3.325c-.283-.03-.775-.045-1.386-.045-1.967 0-2.728.745-2.728 2.683V16h3.92l-.673 3.667h-3.247v8.245C23.395 27.195 28 22.135 28 16Z"></path></svg></span></a><a aria-label="X" class="heateor_sss_button_x" href="https://twitter.com/intent/tweet?text=El%20papa%20Francisco%20y%20la%20Amazon%C3%ADa&url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-papa-francisco-y-la-amazonia%2F" title="X" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_x" style="background-color:#2a2a2a;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg width="100%" height="100%" style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M21.751 7h3.067l-6.7 7.658L26 25.078h-6.172l-4.833-6.32-5.531 6.32h-3.07l7.167-8.19L6 7h6.328l4.37 5.777L21.75 7Zm-1.076 16.242h1.7L11.404 8.74H9.58l11.094 14.503Z"></path></svg></span></a><a aria-label="Linkedin" class="heateor_sss_button_linkedin" href="https://www.linkedin.com/sharing/share-offsite/?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-papa-francisco-y-la-amazonia%2F" title="Linkedin" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_linkedin" style="background-color:#0077b5;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path d="M6.227 12.61h4.19v13.48h-4.19V12.61zm2.095-6.7a2.43 2.43 0 0 1 0 4.86c-1.344 0-2.428-1.09-2.428-2.43s1.084-2.43 2.428-2.43m4.72 6.7h4.02v1.84h.058c.56-1.058 1.927-2.176 3.965-2.176 4.238 0 5.02 2.792 5.02 6.42v7.395h-4.183v-6.56c0-1.564-.03-3.574-2.178-3.574-2.18 0-2.514 1.7-2.514 3.46v6.668h-4.187V12.61z" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Telegram" class="heateor_sss_button_telegram" href="https://telegram.me/share/url?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-papa-francisco-y-la-amazonia%2F&text=El%20papa%20Francisco%20y%20la%20Amazon%C3%ADa" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_telegram" style="background-color:#3da5f1;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M25.515 6.896L6.027 14.41c-1.33.534-1.322 1.276-.243 1.606l5 1.56 1.72 5.66c.226.625.115.873.77.873.506 0 .73-.235 1.012-.51l2.43-2.363 5.056 3.734c.93.514 1.602.25 1.834-.863l3.32-15.638c.338-1.363-.52-1.98-1.41-1.577z"></path></svg></span></a><a aria-label="Email" class="heateor_sss_email" href="https://intercambio.pe/el-papa-francisco-y-la-amazonia/" onclick="event.preventDefault();window.open('mailto:?subject=' + decodeURIComponent('El%20papa%20Francisco%20y%20la%20Amazon%C3%ADa').replace('&', '%26') + '&body=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-papa-francisco-y-la-amazonia%2F', '_blank')" title="Email" rel="noopener" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#649a3f;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-.75 -.5 36 36"><path d="M 5.5 11 h 23 v 1 l -11 6 l -11 -6 v -1 m 0 2 l 11 6 l 11 -6 v 11 h -22 v -11" stroke-width="1" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Whatsapp" class="heateor_sss_whatsapp" href="https://api.whatsapp.com/send?text=El%20papa%20Francisco%20y%20la%20Amazon%C3%ADa%20https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fel-papa-francisco-y-la-amazonia%2F" title="Whatsapp" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#55eb4c;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-6 -5 40 40"><path class="heateor_sss_svg_stroke heateor_sss_no_fill" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none" d="M 11.579798566743314 24.396926207859085 A 10 10 0 1 0 6.808479557110079 20.73576436351046"></path><path d="M 7 19 l -1 6 l 6 -1" class="heateor_sss_no_fill heateor_sss_svg_stroke" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none"></path><path d="M 10 10 q -1 8 8 11 c 5 -1 0 -6 -1 -3 q -4 -3 -5 -5 c 4 -2 -1 -5 -1 -4" fill="#fff"></path></svg></span></a></div><div class="heateorSssClear"></div></div><div class='heateorSssClear'></div><p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/el-papa-francisco-y-la-amazonia/">El papa Francisco y la Amazonía</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>«Hagan lío»: el lema de Francisco que movió a toda una generación</title>
		<link>https://intercambio.pe/hagan-lio-el-lema-de-francisco/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[uaisdtrmc]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Nov 2025 19:03:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://intercambio.pe/?p=4391</guid>

					<description><![CDATA[<p>La mañana del 21 de abril de 2025, Lunes de Pascua, marcó el fin de una revolución en la Iglesia católica. Jorge Mario Bergoglio, sacerdote jesuita, pero ante todo nuestro querido papa Francisco, falleció tan solo horas después de hacer su última aparición pública ante millones de fieles en pleno Domingo de Resurrección. Durante sus [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/hagan-lio-el-lema-de-francisco/">«Hagan lío»: el lema de Francisco que movió a toda una generación</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La mañana del 21 de abril de 2025, Lunes de Pascua, marcó el fin de una revolución en la Iglesia católica. Jorge Mario Bergoglio, sacerdote jesuita, pero ante todo nuestro querido papa Francisco, falleció tan solo horas después de hacer su última aparición pública ante millones de fieles en pleno Domingo de Resurrección. Durante sus doce años de pontificado, Francisco dejó varias huellas y gestos que, hasta el día de hoy, permanecen vigentes y son resaltados por la feligresía; sin embargo, un aspecto por el cual trabajó permanentemente y dedicó varios eventos, discursos e inclusive una exhortación apostólica, fue la activa participación de los jóvenes en la Iglesia. El sumo pontífice creía firmemente que la juventud era el futuro de la sociedad y, como tal, siempre los animó a tomar acción, a participar activamente de los cambios y a no quedarse, de cierta forma, estáticos; de ahí la importancia de la frase que encabeza este artículo: «Hagan lío». No obstante, es importante preguntarse: ¿cómo nació esta frase y por qué es considerada una guía en la relación del papa con los jóvenes?</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="575" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes1-1024x575.jpg" alt="" class="wp-image-4440" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes1-1024x575.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes1-500x281.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes1-768x432.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes1-1536x863.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes1-2048x1151.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">No habían pasado ni cuatro meses desde su elección como sumo pontífice cuando, del 23 al 28 de julio de 2013, se celebró la XVIII Jornada Mundial de la Juventud, esta vez con sede en la ciudad brasileña de Río de Janeiro. Había mucha expectativa tanto por parte de los jóvenes como de los medios enviados a cubrir el evento, puesto que era considerado como un primer acercamiento de Francisco hacia un público que veía en él a un papa que podría cambiar y reformar varias de las estructuras tradicionales de la Iglesia, y no se equivocaron. Dos días después del inicio del evento, un 25 de julio, Francisco sostuvo un encuentro con gran parte de la delegación argentina en la Catedral Metropolitana de San Sebastián. Ese día y en ese momento, pronunció un discurso que cambió la forma de ver de los jóvenes hacia la Iglesia:</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué es lo que espero como consecuencia de la Jornada de la Juventud? Espero lío. Que acá adentro va a haber lío, va a haber. Que acá en Río va a haber lío, va a haber. Pero quiero lío en las diócesis, quiero que se salga afuera… Quiero que la Iglesia salga a la calle, quiero que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad, de lo que sea instalación, de lo que sea comodidad, de lo que sea clericalismo, de lo que sea estar encerrados en nosotros mismos. [&#8230;] Hagan lío; cuiden los dos extremos de la vida, los dos extremos de la historia de los pueblos, que son los ancianos y los jóvenes, y no licúen la fe.<a href="#_ftn1" id="_ftnref1"><sup>[1]</sup></a></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">«Poco a poco la fuerza de la juventud comenzó a formar parte activa en la Iglesia y en los desafíos que esta iba atravesando, pasando de ser una voz emergente a consolidarse como un grupo renovado y fortalecido por cada uno de los mensajes, discursos o señales que Francisco les iba dirigiendo.»</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Las palabras de Francisco, definidas como claras y cercanas, tuvieron un efecto inesperado. Varios medios de comunicación e instituciones, tanto laicas como religiosas, hicieron eco de esta frase y, de un momento a otro, pasó de ser un aparente simple mensaje a ser el lema principal de una revolución que estaba siendo trabajada en secreto, pero que pronto iba a ver la luz. Efectivamente, poco a poco la fuerza de la juventud comenzó a formar parte activa en la Iglesia y en los desafíos que esta iba atravesando, pasando de ser una voz emergente a consolidarse como un grupo renovado y fortalecido por cada uno de los mensajes, discursos o señales que Francisco les iba dirigiendo. Fue, después de Juan Pablo II, uno de los líderes católicos que ha logrado mayor acercamiento y, por ende, un mayor efecto en la actitud de los jóvenes hacia la religión, un tema que puede, hasta ahora, verse como «extraño» o «anticuado» en cualquier conversación con un joven en nuestros días, pero que para otro buen grupo toma un valor importante, forjando un compromiso que nació o se fortaleció a través de estos gestos y siendo, sobretodo, un fuego que enciende otros fuegos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Existen diversos gestos que Francisco ha transmitido hacia los jóvenes durante su pontificado; sin embargo, considero que hay dos de ellos que cuentan con una relevancia superior tanto por el contexto como por la forma en la cual fueron transmitidos. Por un lado, el 25 de marzo de 2019, tras el Sínodo de los Obispos realizado en octubre de 2018, el papa firmó la exhortación postsinodal <em>Christus Vivit</em>, dirigida tanto a los jóvenes como al pueblo de Dios, pero con mayor énfasis en el primer grupo puesto que el sínodo tuvo como eje principal a «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional».</p>



<p class="wp-block-paragraph">A través de fragmentos bíblicos que representan la presencia de la juventud en los inicios del cristianismo como también reflexiones y comentarios sobre la actualidad de la juventud desde diversas perspectivas, como el rol de la pastoral juvenil, el discernimiento e inclusive la búsqueda de la vocación, el documento refuerza el mensaje «Cristo vive y te quiere vivo» y cierra con una frase que refleja el deseo de Francisco sobre la activa participación de los jóvenes hoy en día:</p>



<p class="wp-block-paragraph">Corran atraídos por ese rostro tan amado, que adoramos en la Sagrada Eucaristía y reconocemos en la carne del hermano sufriente. El Espíritu Santo los empuje en esta carrera hacia adelante. La Iglesia necesita su entusiasmo, sus intuiciones, su fe. ¡Nos hacen falta!<a href="#_ftn2" id="_ftnref2"><sup>[2]</sup></a></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="614" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes2-1024x614.jpg" alt="" class="wp-image-4441" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes2-1024x614.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes2-500x300.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes2-768x461.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes2-1536x922.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes2-2048x1229.jpg 2048w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes2-2000x1200.jpg 2000w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">«Francisco será recordado por establecer una conexión especial con la juventud actual y por ser un impulso para que actúen con mayor fortaleza en los temas que nos convocan como miembros de una misma comunidad, de una misma Iglesia»</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo gesto importante ocurrió en abril de 2023. Ese mes, en la plataforma de <em>streaming</em> Disney Plus, se estrenó el documental <em>Amén: Francisco responde,</em> producido por los españoles Jordi Évole y Màrius Sánchez y filmado en julio de 2022 en Roma. En este largometraje, diez jóvenes, cada uno de ellos de distintas nacionalidades y creencias religiosas, se reunieron con el papa y cada uno expuso sus propias inquietudes, cuestionamientos sobre la fe y la postura de la Iglesia respecto a ciertos temas; algunos incluso expusieron sus testimonios de vida y el porqué, en su mayoría, se alejaron de la comunidad cristiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo importante de rescatar es que, pese a las diferencias que existen entre cada uno de los presentes en la conversación, Francisco tuvo una gran apertura hacia ellos; entre las bromas iniciales para disipar la tensión y la sinceridad con la que contesta cada una de las preguntas, hace que el diálogo entablado se vuelva una conversación coloquial, donde poco a poco todos, incluyendo el papa, entran en confianza y encuentran, en este espacio, la libertad para poder expresar lo que sienten. Francisco no presiona ni obliga a que todos vuelvan a participar o participen forzadamente en la Iglesia católica, pero los anima a caminar juntos y a que, dentro de la diversidad, puedan unirse fraternalmente, reconociéndose como hijos e hijas de Dios sin distinción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Considerando todos estos gestos, no era de sorprender que este año santo, 2025, hubiese una actividad que convoque a la juventud: el Jubileo de los Jóvenes con el lema «Peregrinos de la Esperanza», convocado por Francisco en 2024. Lamentablemente, su inesperado fallecimiento no le permitió ver a la multitud de jóvenes que se congregaron en Roma entre el 28 de julio y el 3 de agosto de este año; sin embargo, su legado y el gran trabajo que él hizo para y con los jóvenes estuvo presente durante los días de celebración y está vigente hasta el día de hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestro querido papa Francisco será recordado por establecer una conexión especial con la juventud actual y por ser un impulso para que actúen con mayor fortaleza en los temas que nos convocan como miembros de una misma comunidad, de una misma Iglesia. Cierro con una frase que dijo el Papa en un viaje a Paraguay, allá por el año 2015:</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Hagan lío! Pero también ayuden a arreglar y a organizar el lío que hacen. Las dos cosas: hagan lío y organícenlo bien. Un lío que nos dé un corazón libre, un lío que nos dé solidaridad, un lío que nos dé esperanza, un lío que nazca de haber conocido a Jesús y de saber que Dios, a quien conocí, es mi fortaleza. Ese es el lío que hagan.<a href="#_ftn3" id="_ftnref3"><sup>[3]</sup></a></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="577" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes3-1024x577.jpg" alt="" class="wp-image-4442" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes3-1024x577.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes3-500x282.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes3-768x433.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes3-1536x865.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/franciscojovenes3-2048x1154.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color wp-elements-c804bb12e1691205bc48f3caac7735db wp-block-paragraph"><em>Primavera 2025</em></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref1" id="_ftn1"><sup>[1]</sup></a> Bergoglio, J. (2013, 25 de julio). <em>Encuentro con los jóvenes argentinos en la Catedral de San Sebastián.</em> La Santa Sede. https://shorturl.at/tWvgE</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref2" id="_ftn2"><sup>[2]</sup></a> Bergoglio, J. (2019, 25 de marzo). <em>Christus Vivit: Exhortación apostólica postsinodal a los jóvenes y a todo el pueblo de Dios.</em> La Santa Sede. https://shorturl.at/dPRcf</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ftnref3" id="_ftn3"><sup>[3]</sup></a> Bergoglio, J. (2015, 12 de julio). <em>Encuentro con los jóvenes en la Costanera de Asunción, Paraguay</em>. La Santa Sede. https://shorturl.at/9zYWU</p>
<div class='heateorSssClear'></div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' data-heateor-sss-href='https://intercambio.pe/hagan-lio-el-lema-de-francisco/'><div class='heateor_sss_sharing_title' style="font-weight:bold" >Compartir en:</div><div class="heateor_sss_sharing_ul"><a aria-label="Facebook" class="heateor_sss_facebook" href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fhagan-lio-el-lema-de-francisco%2F" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#0765FE;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M28 16c0-6.627-5.373-12-12-12S4 9.373 4 16c0 5.628 3.875 10.35 9.101 11.647v-7.98h-2.474V16H13.1v-1.58c0-4.085 1.849-5.978 5.859-5.978.76 0 2.072.15 2.608.298v3.325c-.283-.03-.775-.045-1.386-.045-1.967 0-2.728.745-2.728 2.683V16h3.92l-.673 3.667h-3.247v8.245C23.395 27.195 28 22.135 28 16Z"></path></svg></span></a><a aria-label="X" class="heateor_sss_button_x" href="https://twitter.com/intent/tweet?text=%C2%ABHagan%20l%C3%ADo%C2%BB%3A%20el%20lema%20de%20Francisco%20que%20movi%C3%B3%20a%20toda%20una%20generaci%C3%B3n&url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fhagan-lio-el-lema-de-francisco%2F" title="X" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_x" style="background-color:#2a2a2a;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg width="100%" height="100%" style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M21.751 7h3.067l-6.7 7.658L26 25.078h-6.172l-4.833-6.32-5.531 6.32h-3.07l7.167-8.19L6 7h6.328l4.37 5.777L21.75 7Zm-1.076 16.242h1.7L11.404 8.74H9.58l11.094 14.503Z"></path></svg></span></a><a aria-label="Linkedin" class="heateor_sss_button_linkedin" href="https://www.linkedin.com/sharing/share-offsite/?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fhagan-lio-el-lema-de-francisco%2F" title="Linkedin" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_linkedin" style="background-color:#0077b5;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path d="M6.227 12.61h4.19v13.48h-4.19V12.61zm2.095-6.7a2.43 2.43 0 0 1 0 4.86c-1.344 0-2.428-1.09-2.428-2.43s1.084-2.43 2.428-2.43m4.72 6.7h4.02v1.84h.058c.56-1.058 1.927-2.176 3.965-2.176 4.238 0 5.02 2.792 5.02 6.42v7.395h-4.183v-6.56c0-1.564-.03-3.574-2.178-3.574-2.18 0-2.514 1.7-2.514 3.46v6.668h-4.187V12.61z" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Telegram" class="heateor_sss_button_telegram" href="https://telegram.me/share/url?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fhagan-lio-el-lema-de-francisco%2F&text=%C2%ABHagan%20l%C3%ADo%C2%BB%3A%20el%20lema%20de%20Francisco%20que%20movi%C3%B3%20a%20toda%20una%20generaci%C3%B3n" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_telegram" style="background-color:#3da5f1;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M25.515 6.896L6.027 14.41c-1.33.534-1.322 1.276-.243 1.606l5 1.56 1.72 5.66c.226.625.115.873.77.873.506 0 .73-.235 1.012-.51l2.43-2.363 5.056 3.734c.93.514 1.602.25 1.834-.863l3.32-15.638c.338-1.363-.52-1.98-1.41-1.577z"></path></svg></span></a><a aria-label="Email" class="heateor_sss_email" href="https://intercambio.pe/hagan-lio-el-lema-de-francisco/" onclick="event.preventDefault();window.open('mailto:?subject=' + decodeURIComponent('%C2%ABHagan%20l%C3%ADo%C2%BB%3A%20el%20lema%20de%20Francisco%20que%20movi%C3%B3%20a%20toda%20una%20generaci%C3%B3n').replace('&', '%26') + '&body=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fhagan-lio-el-lema-de-francisco%2F', '_blank')" title="Email" rel="noopener" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#649a3f;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-.75 -.5 36 36"><path d="M 5.5 11 h 23 v 1 l -11 6 l -11 -6 v -1 m 0 2 l 11 6 l 11 -6 v 11 h -22 v -11" stroke-width="1" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Whatsapp" class="heateor_sss_whatsapp" href="https://api.whatsapp.com/send?text=%C2%ABHagan%20l%C3%ADo%C2%BB%3A%20el%20lema%20de%20Francisco%20que%20movi%C3%B3%20a%20toda%20una%20generaci%C3%B3n%20https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fhagan-lio-el-lema-de-francisco%2F" title="Whatsapp" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#55eb4c;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-6 -5 40 40"><path class="heateor_sss_svg_stroke heateor_sss_no_fill" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none" d="M 11.579798566743314 24.396926207859085 A 10 10 0 1 0 6.808479557110079 20.73576436351046"></path><path d="M 7 19 l -1 6 l 6 -1" class="heateor_sss_no_fill heateor_sss_svg_stroke" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none"></path><path d="M 10 10 q -1 8 8 11 c 5 -1 0 -6 -1 -3 q -4 -3 -5 -5 c 4 -2 -1 -5 -1 -4" fill="#fff"></path></svg></span></a></div><div class="heateorSssClear"></div></div><div class='heateorSssClear'></div><p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/hagan-lio-el-lema-de-francisco/">«Hagan lío»: el lema de Francisco que movió a toda una generación</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Conversación con el cardenal Carlos Castillo. El espíritu de Fratelli Tutti: diálogo, fraternidad y el desafío de una Iglesia que escucha</title>
		<link>https://intercambio.pe/cardenal-carlos-castillo-el-espiritu-de-fratelli-tutti/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[uaisdtrmc]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Nov 2025 17:39:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://intercambio.pe/?p=4393</guid>

					<description><![CDATA[<p>El Perú es un país que vive en tensión: entre la esperanza y la decepción, entre el desorden institucional y el clamor de los pueblos. En esta tierra fragmentada resuena aún el eco de Fratelli Tutti, la encíclica con la que el Papa Francisco quiso anunciar “otro tipo de política” fundada en la fraternidad, la [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/cardenal-carlos-castillo-el-espiritu-de-fratelli-tutti/">Conversación con el cardenal Carlos Castillo. El espíritu de Fratelli Tutti: diálogo, fraternidad y el desafío de una Iglesia que escucha</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>El Perú es un país que vive en tensión: entre la esperanza y la decepción, entre el desorden institucional y el clamor de los pueblos. En esta tierra fragmentada resuena aún el eco de Fratelli Tutti, la encíclica con la que el Papa Francisco quiso anunciar “otro tipo de política” fundada en la fraternidad, la amistad social y el diálogo. Esa brújula no solo interpela las estructuras del mundo, sino también el corazón de cada ciudadano, migrante o excluido, que anhela ser parte del abrazo humano más que de la lógica del descarte.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Para explorar cómo esa luz de fraternidad puede hablar hoy al Perú —entre polarizaciones, crisis institucionales y heridas de violencia— conversamos con el Carlos Castillo Mattasoglio, arzobispo de Lima y cardenal del Perú. Sociólogo formado en San Marcos, teólogo doctorado en Roma, educador en la Pontificia Universidad Católica del Perú, pastor de barriadas y voz profética en la ciudad, Castillo encarna una síntesis entre compromiso social y reflexión teológica. Su creación como cardenal por Francisco lo coloca en el centro del puente entre el legado de aquel pontífice y el desafío del nuevo Papa León XIV.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="576" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal2-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-4432" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal2-1024x576.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal2-500x281.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal2-768x432.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal2-1536x864.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal2-2048x1152.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-luminous-vivid-amber-color has-text-color has-link-color wp-elements-5c73a27040d373205f50c6507aa4c1d6 wp-block-paragraph"><strong><em>Fratelli Tutti propone la fraternidad y la amistad social como respuesta a un mundo marcado por el individualismo y la fragmentación. En el Perú actual, donde la polarización y la desconfianza parecen profundizarse, ¿qué lugar ocupa esta encíclica y por qué sigue siendo vigente?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Francisco hizo un discernimiento espiritual sobre el mundo actual. <em>Fratelli Tutti</em> surge de esa mirada: en una sociedad donde impera el individualismo, la pregunta es cómo contribuir a que el mundo se humanice, se solidarice y vuelva a reconocerse como hermano. Es, en el fondo, un proyecto de fraternización global. Me parece que acierta, así como lo hizo <em>Rerum novarum</em> en su tiempo con León XIII.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy la encíclica es absolutamente vigente, profética, porque vivimos un crecimiento extremo del individualismo. Hay proyectos políticos que llegan incluso a la lógica del exterminio, como ocurrió con el nazismo. El individualismo absoluto termina en locura: divide la humanidad entre los que “son” y los que “no son”, y a estos últimos se los descarta o elimina. Se culpa a los migrantes, se los usa como pretexto. Hay un poder económico y político tan concentrado que pareciera que unos pocos quisieran decidir quiénes merecen vivir. Es una mentalidad elitista que cree que puede prescindir de los pobres, cuando en realidad el mundo se sostiene gracias a quienes trabajan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la encíclica es un clamor para regenerar el mundo desde la vida concreta de la gente, no desde proyectos de exterminio o exclusión. Y en esa línea, Francisco siempre valoró lo que él llama los movimientos populares: ahí está el germen de lo nuevo, lo que todavía no triunfa, pero contiene el futuro. Hay que dialogar con ellos, acompañarlos, porque representan la esperanza de los pueblos. Él fue un pastor cercano a esas realidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Francisco ha captado el cariño de la gente en todo el mundo; es un Papa profundamente amado. Pero también ha enfrentado resistencias dentro de la misma Iglesia, sobre todo de ciertos sectores más elitistas. Sin embargo, su fuerza está precisamente en su opción por los sencillos, por los que sostienen el mundo desde abajo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">«En una sociedad donde impera el individualismo, la pregunta es cómo contribuir a que el mundo se humanice, se solidarice y vuelva a reconocerse como hermano.»</p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="576" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/CARDENAL1-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-4431" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/CARDENAL1-1024x576.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/CARDENAL1-500x281.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/CARDENAL1-768x432.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/CARDENAL1-1536x864.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/CARDENAL1-2048x1152.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-luminous-vivid-amber-color has-text-color has-link-color wp-elements-22865182c99dc1b5a8ad6895adc90b47 wp-block-paragraph"><strong><em>Por ese tipo de pensamiento, Francisco</em></strong> <strong><em>fue acusado por algunos sectores de comunista o ideologizado, cuando en realidad su mensaje apelaba simplemente a la humanidad y a la dignidad de cada persona. ¿Qué tan deshumanizado está el mundo para que pensar y actuar humanamente sea visto hoy como algo radical?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo curioso es que esa preocupación por la humanidad del ser humano es, en realidad, algo divino. Toda la Biblia muestra a un Dios que se acerca, que se hace uno de nosotros para que descubramos que nuestra humanidad está hecha para amar. Si Dios es Padre, entonces todos somos hijos, y nuestra vocación es ser hermanos. Ese es el núcleo del Evangelio: Jesús vino a revelar eso, viviendo y muriendo por nosotros para mostrarnos que la vida se entrega por amor fraterno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el Perú esto tiene un sentido muy profundo. Nuestra historia valora al héroe que se entrega, al que muere por los demás, como un mártir de la vida cotidiana. Pero aún no hemos alcanzado plenamente esa hermandad. Persisten miradas heredadas desde la colonia, donde algunos se creen superiores y ven al resto como “chusma”. Sin embargo, yo creo que el deseo de ser hermanos está creciendo. Hay que convertirlo en convicción, en manera de vivir: la solidaridad como sistema de vida. Esa sigue siendo una tarea pendiente para América Latina y para la Iglesia, que debe inspirarla y sostenerla, sin caer en el paternalismo ni en mantener desigualdades disfrazadas de fe.</p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-color has-text-color has-link-color wp-elements-7f27b536576ee0e38a44f306620f9837 wp-block-paragraph"><strong><em>Es por ello que en la encíclica también se reconocía a la política como una forma eminente de caridad y mencionaba que el diálogo social debe ser siempre abierto y respetuoso. En un contexto tan fragmentado como el peruano, marcado por la desconfianza, la xenofobia y el racismo, ¿cómo podemos aterrizar esos llamados en nuestra realidad?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que el clamor por justicia y humanidad está presente desde hace siglos, también en el Perú. Cuando ocurre una injusticia, la gente reacciona, se manifiesta, expresa su rechazo. Pero al mismo tiempo somos un pueblo muy sencillo, incluso ingenuo: fácilmente nos ilusionamos con quien promete cambios. Falta desarrollar un mayor sentido crítico y una conciencia más firme sobre lo que queremos como sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso <em>Fratelli Tutti</em> es tan oportuna. Nos invita a vivir un cristianismo encarnado, comprometido con la historia y con el destino de la humanidad. Francisco nos recuerda que Dios amó tanto al mundo que entregó a su Hijo, y eso significa que Cristo está presente aquí, en medio de los problemas y las heridas del mundo. No podemos buscarlo fuera ni escapar del conflicto: la fe cristiana es precisamente eso. Es la encarnación.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">«<em>Fratelli tutti</em> nos invita a vivir un cristianismo encarnado, comprometido con la historia y con el destino de la humanidad.»</p>
</blockquote>



<p class="has-luminous-vivid-amber-color has-text-color has-link-color wp-elements-7e863ca7768b775e6caebd9c63b07321 wp-block-paragraph"><strong><em>Francisco señala que para construir la paz y la fraternidad son esenciales la memoria, la justicia y el perdón. En un país como el Perú, que aún carga heridas abiertas por la violencia política y la desigualdad, ¿cómo puede esta enseñanza iluminar nuestro presente y ayudarnos a reconstruir un camino de justicia y reconciliación?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La búsqueda de justicia es un clamor profundo en el Perú, pero nuestras estructuras para alcanzarla se han deteriorado. Los sistemas que se presentaron como caminos hacia el progreso o la equidad terminaron corrompiéndose. Hoy todo parece reducido a un “¿cuánto es lo mío?”, donde el poder y la inversión se usan para beneficio propio mientras el pueblo paga las consecuencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Frente a eso, la alternativa real está en la autoorganización popular. Francisco lo entendió muy bien: en los movimientos populares veía el germen de una nueva esperanza. Desde la base, en comunidades que trabajan unidas, se puede reconstruir la solidaridad y la política con sentido humano. En la historia del Perú lo hemos visto —cuando la gente se organizaba, los valles florecían, todos compartían lo que tenían. Esa es la clave: reconocer que los pobres no son descartables, sino los verdaderos sujetos de transformación. Como dice el Papa, en ellos está el futuro del mundo y de la Iglesia.</p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-color has-text-color has-link-color wp-elements-0511640fdc777347afb764d85a65fcc2 wp-block-paragraph"><strong><em>Después de un pontificado tan marcado por la cercanía al pueblo ¿cómo percibe usted que este legado plantea los desafíos para el Papa León XIV? ¿Qué continuidad o diferencias vislumbra en su estilo y en su misión?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">No hemos hablado mucho aún del Papa León, pero me parece que está plenamente situado en este contexto que deja Francisco. Es un hombre misionero, profundamente consciente de los problemas de fondo. Francisco era más imaginativo, más espontáneo; León, en cambio, es más reflexivo, más prudente. Se toma su tiempo para comprender y elaborar las cosas, pero lo hace con seguridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que el Espíritu Santo, y quizá el mismo Francisco, vieron necesario que ahora haya un Papa que integre, que una. No es fácil. Francisco fue un profeta de denuncia; León parece ser inclinarse más al encuentro. Escucha, acoge, busca convencer incluso a quienes se oponen. Su tarea es enorme, pero tiene la madurez y la serenidad para hacerlo. Habrá que darle tiempo para ver cómo logra abrir camino, escuchando y elaborando formas de entrar.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">«Creo que muchos vimos en León XIV a alguien capaz de continuar y consolidar lo que Francisco inició.»</p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="576" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal3-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-4433" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal3-1024x576.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal3-500x281.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal3-768x432.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal3-1536x864.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal3-2048x1152.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-luminous-vivid-amber-color has-text-color has-link-color wp-elements-257963e91a46d0c7fe77571270e829fb wp-block-paragraph"><strong><em>Usted participó en el cónclave que eligió al Papa León XIV. Dentro de lo que nos puede compartir, ¿cómo fue esa experiencia? ¿Qué ambiente se vivió en el Colegio de Cardenales y qué espíritu acompañó el proceso de discernimiento?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de los límites de lo que puedo decir, fue una experiencia profundamente espiritual. El ambiente tuvo dos momentos: algunos cardenales estaban algo descontentos, y otro grupo, numeroso, sentía con fuerza la herencia de Francisco y el deseo de continuar su camino. Hubo matices, pero también mucha claridad. Se reconocía que estábamos ante la partida de un Papa sólido, profundo, que nos había llenado de vida y dejaba una gran exigencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Contrario a lo que algunos medios dijeron, ni el cardenal Barreto ni yo hicimos campaña por nadie. Hay que aclarar que en el cónclave no hay campañas, ni estrategias, ni negociaciones. No es un parlamento, ni tampoco la película <em>“Cónclave”</em>. Es una liturgia. Es oración, discernimiento y silencio. En los momentos libres, se reza; todo ocurre en ese clima espiritual. Y así fue. Sin habernos puesto de acuerdo, el Espíritu fue mostrando el camino. La elección de León XIV fue, sinceramente, un milagro. Todos quedamos conmovidos al ver cómo, poco a poco, fue creciendo el consenso hasta desbordar. Por primera vez entendí con claridad que un cónclave es, en verdad, una experiencia espiritual.</p>



<p class="has-luminous-vivid-amber-color has-text-color has-link-color wp-elements-173ab94b720cef7d507b6ec373db8985 wp-block-paragraph"><strong><em>¿Qué rasgos del legado de Francisco sintió más presentes durante la reflexión de los cardenales? ¿Y qué cualidades cree que llevaron finalmente a la elección de León XIV?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de algunas críticas, creo que todos reconocimos en Francisco a una persona auténtica, un cristiano sincero. Era impetuoso, sí, pero profundamente humano y verdadero. Su grandeza se vio reflejada en la multitud que lo acompañó incluso después de su partida. Esa autenticidad descolocó a todos, amigos y detractores por igual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a León XIV, creo que muchos vimos en él a alguien capaz de continuar y consolidar lo que Francisco inició. Lo conozco bien: es una persona cercana, muy consciente de la misión de la Iglesia. Como canonista, tiene una gran capacidad para discernir qué normas y caminos pueden sostener el proceso. Su tarea, creo yo, será fortalecer la dimensión sinodal que la Iglesia ha retomado, haciendo que la comunión sea real y duradera. Tiene paciencia, serenidad y una fe que sabe escuchar; por eso, inspira confianza.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="768" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal4-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-4434" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal4-1024x768.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal4-500x375.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal4-768x576.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal4-1536x1152.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/11/cardenal4-2048x1536.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-luminous-vivid-amber-color has-text-color has-link-color wp-elements-37817e3f3cfc205afeabc0c4dcc654e8 wp-block-paragraph"><strong><em>Cardenal, ¿podría comentarnos en qué consiste el nuevo Plan Apostólico de la Arquidiócesis de Lima? ¿Cuáles son las prioridades pastorales que están impulsando y qué se busca con este proceso?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando llegamos, encontramos una Iglesia que seguía el ritmo del año litúrgico, pero con poca vida pastoral. Durante casi veinte años no se había desarrollado una pastoral real y diversificada. En la primera Asamblea Arquidiocesana, en 2020 —antes de la pandemia—, el clamor fue unánime: todos pedían pastoral. En la carta pastoral incluso incluí la lista inmensa de las que nos solicitaron. Elegimos algunas para empezar, pero seguiremos, porque una Iglesia sin pastoral diversificada no llega al corazón de las personas. Cada ámbito humano tiene su propio mundo, con desafíos y exigencias muy concretas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El objetivo es que cada cristiano viva su fe de manera activa y encarnada en su realidad: en la parroquia, en la juventud, en la vida pública. Por ejemplo, en la política, no basta tener “partidos cristianos”; se necesita una forma cristiana de hacer política, con servicio, sin ambición, mentira ni fastuosidad. Esa es la conversión pastoral que buscamos: actualizar la fe frente a las circunstancias del mundo de hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que en estos años podremos dejar bases sólidas para una Iglesia más misionera, participativa y sinodal, donde las decisiones se tomen escuchando a todos, pero con autoridad evangélica. La autoridad no desaparece, sino que se pone al servicio. Lo peor que puede pasarnos es pensar que la Iglesia ya está hecha y no hay nada más que hacer. Ese inmovilismo es lo que justamente debemos superar.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">«El objetivo es que cada cristiano viva su fe de manera activa y encarnada en su realidad: en la parroquia, en la juventud, en la vida pública.»</p>
</blockquote>



<p class="has-luminous-vivid-amber-color has-text-color has-link-color wp-elements-6fcc233432a2a58a15f94797a5d6e89d wp-block-paragraph"><strong><em>Me parece interesante que mencione la necesidad de actualizar la fe cristiana a las circunstancias del mundo de hoy. Quisiera cerrar con esa idea, tomando la imagen del Buen Samaritano con la que concluye Fratelli Tutti, como paradigma de la fraternidad universal. En un país tan dividido como el nuestro, ¿cómo puede cada ciudadano peruano —más allá de su credo o ideología— hacer suyo ese llamado del Buen Samaritano en la vida cotidiana?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Más que adaptarse como una moda, se trata de una renovación: de servir y acompañar al mundo desde el Evangelio. Adaptarse no es ceder en lo esencial, sino responder a los desafíos del tiempo con el mismo espíritu de Jesús, hablando el lenguaje de la gente. Si no traducimos la fe a un lenguaje comprensible, nadie nos entiende. Eso es lo que ya intuía el Concilio Vaticano II y lo que narran los Hechos de los Apóstoles: el milagro de Pentecostés no fue que todos hablaran igual, sino que cada uno entendía en su propia lengua. Es decir, se superó Babel, donde nadie se comprendía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, traducir la fe no significa diluirla, sino encarnarla. Hay quienes se escandalizan cuando uno habla en sencillo, pero el pueblo necesita entender, no escuchar teología académica. Jesús mismo hablaba con gestos, y sus gestos decían más que mil palabras. Eso es lo que comunicaba el amor de Dios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Iglesia, entonces, tiene que esforzarse por unir el anuncio con los gestos, por encarnar la liturgia y la vida de fe en cada barrio, en cada pueblo, en su propio modo de sentir y vivir. Cada cultura guarda semillas del Espíritu Santo, y nuestra tarea es reconocerlas, hacerlas resonar con la fe explícita que anunciamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dios ha venido a salvar a todos, y de alguna manera está presente en todos, aunque en distintos niveles de desarrollo. Esa es también la tarea que el Papa León XIV está impulsando: ayudarnos a descubrir al Dios que habita en cada persona, para que, desde dentro, pueda despertar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, al final, ese es el verdadero gesto del Buen Samaritano: hablarle al Dios que está dentro del otro, para que despierte.</p>
<div class='heateorSssClear'></div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' data-heateor-sss-href='https://intercambio.pe/cardenal-carlos-castillo-el-espiritu-de-fratelli-tutti/'><div class='heateor_sss_sharing_title' style="font-weight:bold" >Compartir en:</div><div class="heateor_sss_sharing_ul"><a aria-label="Facebook" class="heateor_sss_facebook" href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcardenal-carlos-castillo-el-espiritu-de-fratelli-tutti%2F" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#0765FE;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M28 16c0-6.627-5.373-12-12-12S4 9.373 4 16c0 5.628 3.875 10.35 9.101 11.647v-7.98h-2.474V16H13.1v-1.58c0-4.085 1.849-5.978 5.859-5.978.76 0 2.072.15 2.608.298v3.325c-.283-.03-.775-.045-1.386-.045-1.967 0-2.728.745-2.728 2.683V16h3.92l-.673 3.667h-3.247v8.245C23.395 27.195 28 22.135 28 16Z"></path></svg></span></a><a aria-label="X" class="heateor_sss_button_x" href="https://twitter.com/intent/tweet?text=Conversaci%C3%B3n%20con%20el%20cardenal%20Carlos%20Castillo.%20El%20esp%C3%ADritu%20de%20Fratelli%20Tutti%3A%20di%C3%A1logo%2C%20fraternidad%20y%20el%20desaf%C3%ADo%20de%20una%20Iglesia%20que%20escucha&url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcardenal-carlos-castillo-el-espiritu-de-fratelli-tutti%2F" title="X" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_x" style="background-color:#2a2a2a;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg width="100%" height="100%" style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M21.751 7h3.067l-6.7 7.658L26 25.078h-6.172l-4.833-6.32-5.531 6.32h-3.07l7.167-8.19L6 7h6.328l4.37 5.777L21.75 7Zm-1.076 16.242h1.7L11.404 8.74H9.58l11.094 14.503Z"></path></svg></span></a><a aria-label="Linkedin" class="heateor_sss_button_linkedin" href="https://www.linkedin.com/sharing/share-offsite/?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcardenal-carlos-castillo-el-espiritu-de-fratelli-tutti%2F" title="Linkedin" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_linkedin" style="background-color:#0077b5;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path d="M6.227 12.61h4.19v13.48h-4.19V12.61zm2.095-6.7a2.43 2.43 0 0 1 0 4.86c-1.344 0-2.428-1.09-2.428-2.43s1.084-2.43 2.428-2.43m4.72 6.7h4.02v1.84h.058c.56-1.058 1.927-2.176 3.965-2.176 4.238 0 5.02 2.792 5.02 6.42v7.395h-4.183v-6.56c0-1.564-.03-3.574-2.178-3.574-2.18 0-2.514 1.7-2.514 3.46v6.668h-4.187V12.61z" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Telegram" class="heateor_sss_button_telegram" href="https://telegram.me/share/url?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcardenal-carlos-castillo-el-espiritu-de-fratelli-tutti%2F&text=Conversaci%C3%B3n%20con%20el%20cardenal%20Carlos%20Castillo.%20El%20esp%C3%ADritu%20de%20Fratelli%20Tutti%3A%20di%C3%A1logo%2C%20fraternidad%20y%20el%20desaf%C3%ADo%20de%20una%20Iglesia%20que%20escucha" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_telegram" style="background-color:#3da5f1;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M25.515 6.896L6.027 14.41c-1.33.534-1.322 1.276-.243 1.606l5 1.56 1.72 5.66c.226.625.115.873.77.873.506 0 .73-.235 1.012-.51l2.43-2.363 5.056 3.734c.93.514 1.602.25 1.834-.863l3.32-15.638c.338-1.363-.52-1.98-1.41-1.577z"></path></svg></span></a><a aria-label="Email" class="heateor_sss_email" href="https://intercambio.pe/cardenal-carlos-castillo-el-espiritu-de-fratelli-tutti/" onclick="event.preventDefault();window.open('mailto:?subject=' + decodeURIComponent('Conversaci%C3%B3n%20con%20el%20cardenal%20Carlos%20Castillo.%20El%20esp%C3%ADritu%20de%20Fratelli%20Tutti%3A%20di%C3%A1logo%2C%20fraternidad%20y%20el%20desaf%C3%ADo%20de%20una%20Iglesia%20que%20escucha').replace('&', '%26') + '&body=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcardenal-carlos-castillo-el-espiritu-de-fratelli-tutti%2F', '_blank')" title="Email" rel="noopener" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#649a3f;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-.75 -.5 36 36"><path d="M 5.5 11 h 23 v 1 l -11 6 l -11 -6 v -1 m 0 2 l 11 6 l 11 -6 v 11 h -22 v -11" stroke-width="1" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Whatsapp" class="heateor_sss_whatsapp" href="https://api.whatsapp.com/send?text=Conversaci%C3%B3n%20con%20el%20cardenal%20Carlos%20Castillo.%20El%20esp%C3%ADritu%20de%20Fratelli%20Tutti%3A%20di%C3%A1logo%2C%20fraternidad%20y%20el%20desaf%C3%ADo%20de%20una%20Iglesia%20que%20escucha%20https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcardenal-carlos-castillo-el-espiritu-de-fratelli-tutti%2F" title="Whatsapp" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#55eb4c;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-6 -5 40 40"><path class="heateor_sss_svg_stroke heateor_sss_no_fill" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none" d="M 11.579798566743314 24.396926207859085 A 10 10 0 1 0 6.808479557110079 20.73576436351046"></path><path d="M 7 19 l -1 6 l 6 -1" class="heateor_sss_no_fill heateor_sss_svg_stroke" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none"></path><path d="M 10 10 q -1 8 8 11 c 5 -1 0 -6 -1 -3 q -4 -3 -5 -5 c 4 -2 -1 -5 -1 -4" fill="#fff"></path></svg></span></a></div><div class="heateorSssClear"></div></div><div class='heateorSssClear'></div><p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/cardenal-carlos-castillo-el-espiritu-de-fratelli-tutti/">Conversación con el cardenal Carlos Castillo. El espíritu de Fratelli Tutti: diálogo, fraternidad y el desafío de una Iglesia que escucha</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Crear contra la corriente: Hugo Coya y los desafíos de hacer cultura en el Perú</title>
		<link>https://intercambio.pe/crear-contra-la-corriente-hugo-coya/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[uaisdtrmc]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Jul 2025 08:48:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://intercambio.pe/?p=4289</guid>

					<description><![CDATA[<p>En un país donde la cultura sigue siendo vista —desde los más altos poderes— como adorno, amenaza o simple entretenimiento, conversar con Hugo Coya es asomarse a una voz que no ha dejado de crear, de cuestionar ni de narrar. Periodista, escritor y productor de televisión, Coya ha sido también director del IRTP y figura [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/crear-contra-la-corriente-hugo-coya/">Crear contra la corriente: Hugo Coya y los desafíos de hacer cultura en el Perú</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>En un país donde la cultura sigue siendo vista —desde los más altos poderes— como adorno, amenaza o simple entretenimiento, conversar con Hugo Coya es asomarse a una voz que no ha dejado de crear, de cuestionar ni de narrar. Periodista, escritor y productor de televisión, Coya ha sido también director del IRTP y figura clave detrás de producciones como El Último Bastión, una de las pocas series históricas peruanas hechas desde el Estado con ambición artística y mirada crítica.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En esta entrevista para Intercambio, reflexiona sobre cómo se hace arte en el Perú hoy: entre el impulso creativo de nuevas generaciones y el abandono institucional; entre leyes regresivas y una juventud que no se resigna.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA1-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-4312" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA1-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA1-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA1-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA1-1536x1024.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA1-2048x1365.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color wp-elements-03034ff742896289cbc39e46a1fc6fec wp-block-paragraph"><strong><em>¿Cómo describiría el panorama actual del arte y la cultura en el Perú? Usted ha señalado anteriormente ciertas críticas hacia la gestión del Ministerio de Cultura, como el caso de la censura en el Gran Teatro Nacional. En ese contexto, ¿cómo evaluaría la situación del sector cultural hoy en día?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo creo que el arte y la cultura en el Perú atraviesan, al mismo tiempo, una de sus etapas más vibrantes y más desatendidas. Nunca antes habíamos visto tanta producción independiente, tanto impulso desde los márgenes, tantas voces jóvenes reclamando su espacio y su derecho a narrar el país desde distintas perspectivas: desde lo urbano, lo rural, desde la identidad afroperuana, indígena, migrante, disidente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo paradójico es que esta riqueza cultural florece en un contexto de absoluta precariedad institucional. Aún se sigue confundiendo cultura con espectáculo. Se mide su valor por el número de <em>likes</em> en redes sociales o por la recaudación en taquilla. Y desde el Estado, muchas veces, se la reduce a un accesorio, o se la instrumentaliza con fines propagandísticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Existe, entonces, una desconexión profunda entre el aparato estatal y las verdaderas necesidades del sector cultural y artístico. El talento existe, la creatividad desborda, pero sin políticas públicas sostenidas y descentralizadas, ese potencial queda en gravísimo riesgo.</p>



<p class="has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color wp-elements-133817bbdff841c53b985adb7b7e73b8 wp-block-paragraph"><strong><em>Como menciona, es verdad que hoy existe una efervescencia creativa, con una fuerte producción independiente que, muchas veces, surge como respuesta a la falta de oportunidades. ¿Diría que esta situación ha mejorado o empeorado en los últimos años? Algunos consideran que hubo avances, aunque la pandemia también habría generado retrocesos en el sector cultural.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Culpar exclusivamente a la pandemia por la situación actual es una salida fácil. A lo largo de la historia, el Perú ha atravesado otras crisis sin llegar a este nivel de precariedad y desinstitucionalización. El problema es más profundo. Un ejemplo claro es la nueva Ley de Cine, que representa un grave retroceso: exige que los productores consigan por su cuenta el 30 % del financiamiento, desconociendo las enormes desigualdades del sector.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa ley pone en el mismo nivel al cineasta peruano —muchas veces regional y sin respaldo— con el productor extranjero, que sí cuenta con incentivos, infraestructura y apoyo estatal. El resultado: muchas historias simplemente no se contarán, muchos proyectos quedarán frustrados. Y eso es grave, porque una sociedad que no cuenta sus historias es una sociedad condenada a la amnesia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, se ignora una verdad elemental: sin impulso del Estado no hay industria audiovisual posible, especialmente en un país sin mercado interno, sin protección a la exhibición nacional y donde el cine peruano muchas veces ni siquiera tiene una sala donde proyectarse. Es una situación absurda y lamentable, resultado tanto de la aprobación del Congreso como de la inacción del Ejecutivo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">«El talento existe, la creatividad desborda, pero sin políticas públicas sostenidas y descentralizadas, ese potencial queda en gravísimo riesgo.»</p>
</blockquote>



<p class="has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color wp-elements-a7022bf978a52fe9ddf1c1cb6b574849 wp-block-paragraph"><strong><em>¿A qué cree que se debe el respaldo a leyes como la recientemente aprobada Ley Tudela, que representa un retroceso para el cine nacional? ¿Se trata de desconocimiento por parte de los legisladores, de intereses particulares, o de una visión más profunda sobre cómo ciertos sectores del poder entienden —o desestiman— la cultura en el país?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que hay varias razones. Para muchos, la cultura se percibe como una amenaza, o se reduce a una inversión económica, a un negocio. No comprenden que producir cultura cuesta, que sostenerse como artista es extremadamente difícil, y que lo que se paga —cuando se paga— rara vez permite vivir con dignidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, estamos en un momento político donde la cultura se mira con sospecha o desprecio. Hay quienes ocupan cargos públicos y la ven como peligrosa si es crítica, o como inútil si es libre. Esa mirada limita profundamente cualquier posibilidad de desarrollo cultural auténtico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y hay un tercer aspecto, que es simbólico. Vivimos en una sociedad que todavía valora más lo importado que lo propio, que no reconoce su diversidad, que infantiliza o exotiza la producción cultural —especialmente la regional—, que normaliza la piratería y que desconoce el trabajo y el esfuerzo que hay detrás de cada obra. Todo eso va erosionando silenciosamente la cultura desde adentro.</p>



<p class="has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color wp-elements-882d4b4eac015fa10fd72f35a979d097 wp-block-paragraph"><strong>¿Cree que hoy en día se confunde la cultura con mero entretenimiento? ¿Existe cierto temor, tal vez, a que el arte pueda incomodar, interpelar o cuestionar, en lugar de simplemente entretener?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Definitivamente. La cultura debe incomodar. Eso es algo que muchos —especialmente los actuales congresistas y autoridades— no logran entender. La cultura no es un adorno ni una indulgencia. Es una forma de comprendernos, de interrogarnos, de imaginarnos mejores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en un país tan herido como el nuestro, donde tantas cosas han sido rotas —la confianza, la institucionalidad, la convivencia—, necesitamos más que nunca de la cultura: de los artistas, de los escritores, de los cineastas, de los dramaturgos, de los gestores culturales. No para entretenernos, sino para ayudarnos a reconstruirnos como sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y eso, lamentablemente, hoy no se está entendiendo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="681" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA3-1024x681.jpg" alt="" class="wp-image-4314" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA3-1024x681.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA3-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA3-768x511.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA3-1536x1021.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA3-2048x1362.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">«La verdadera democratización de la cultura no consiste solo en dar acceso, sino en abrir las compuertas para que cada región, cada comunidad y cada pueblo pueda narrarse desde sí mismo, con sus propios<br>códigos, lenguajes y prioridades.»</p>
</blockquote>



<p class="has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color wp-elements-efbea0d7f64f8febe89af113588d2799 wp-block-paragraph"><strong><em>Más allá de las leyes que, como ha señalado, están actuando como barreras para la creación cultural, ¿qué mecanismos o incentivos estatales existen hoy en día que realmente estén funcionando?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Existen diversos incentivos para el cine, así como para los libros y otras expresiones culturales, pero acceder a ellos es cada vez más difícil. Ya antes los montos eran exiguos, y ahora se han sumado nuevas restricciones que los vuelven casi inaccesibles. Incluso se ha planteado la creación de un comité que evaluaría qué contenidos son “apropiados” según ciertos criterios, lo cual introduce un componente de censura completamente inadmisible.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Soy muy escéptico respecto al rol actual del Estado en la promoción cultural. La llamada descentralización no puede reducirse a llevar una exposición desde Lima a provincias una vez al año. Implica construir capacidades locales, invertir en infraestructura, formación y políticas públicas reales. Hoy hay regiones con una enorme riqueza cultural, pero sin salas de cine, editoriales, teatros ni acceso a fondos. Y los estímulos, en lugar de democratizar, terminan beneficiando a quienes ya están dentro del circuito. La verdadera democratización de la cultura no consiste solo en dar acceso, sino en abrir las compuertas para que cada región, cada comunidad y cada pueblo pueda narrarse desde sí mismo, con sus propios códigos, lenguajes y prioridades.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Además de incentivos estatales, ¿existe hoy algún tipo de apoyo real desde el sector privado o comunitario para proyectos culturales o audiovisuales? ¿Qué tan viable es acceder a financiamiento fuera del ámbito público?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es muy difícil. Te lo digo como productor: hacer cultura en el Perú es un acto de fe. Cada proyecto es una batalla contra la inercia, la improvisación del Estado y también contra la falta de visión del propio sector privado. Levantar fondos en una industria inestable, con presupuestos mínimos y poco conocimiento del trabajo que hay detrás de una producción, es agotador. Muchos critican la calidad del cine peruano sin entender las condiciones adversas en que se crea: falta de equipos, de técnicos, de infraestructura, sin salas disponibles y sin apoyo para sostener una cartelera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras países como México, España, Chile, Brasil o Argentina —incluso en crisis— cuentan con acceso a financiamiento, público y privado, acá no existe una red que acompañe a los creadores. Un cineasta en Cusco o Ayacucho tiene que hacer su corto prácticamente solo, y si logra terminarlo, enfrenta salas que lo ignoran o cadenas que lo programan en horarios imposibles. Y, aun así, se le exige competir con megaproducciones multinacionales. Lo que hay detrás de cada obra hecha en el Perú es una lucha a contracorriente, que muchas veces termina condenada al fracaso antes siquiera de tener una oportunidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Desde su experiencia al frente del IRTP y como productor de series como El Último Bastión, ¿cuáles considera que han sido los principales aprendizajes sobre lo que se puede —y no se puede— hacer en el Perú desde los medios públicos y la producción cultural?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que está ocurriendo hoy en el IRTP es lamentable. Se ha ido degradando hasta convertirse en lo que siempre combatí: un instrumento de propaganda del gobierno de turno, donde priman la arbitrariedad y la improvisación. Durante mis dos gestiones, aprendí que, cuando hay voluntad política y se entiende el verdadero rol de los medios públicos, se pueden lograr cosas importantes, incluso con recursos limitados. El Último Bastión es un ejemplo de eso: no fue solo una producción mía, fue el resultado del compromiso de un equipo entero que creyó en el proyecto, desde el camarógrafo hasta el actor que aceptó reducir su tarifa por amor al oficio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Estado puede hacer grandes cosas en cultura, pero eso solo ocurre cuando quienes están en la cabeza entienden que su rol es impulsar, animar y generar credibilidad. Esa credibilidad fluye hacia abajo y permite que todos se involucren con energía, incluso ante la escasez. Lo que falta hoy no es talento ni capacidad, sino liderazgo y visión.</p>



<p class="has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color wp-elements-fdeeba4b86c4dc0c8dbaa205f2afabf4 wp-block-paragraph"><strong><em>Pensando en el futuro, ¿qué cambios serían necesarios —desde el Estado y también desde los propios creadores— para garantizar un entorno más libre, sostenido y justo para el desarrollo de la cultura en el Perú?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo primero que hay que hacer es reconstruir. Lo poco que teníamos se ha destruido, y ahora estamos en un punto donde todo debe volver a plantearse desde cero. La lista de tareas pendientes es interminable, y necesitaríamos muchas entrevistas para detallarla. Pero, como punto de partida, se necesita que las próximas autoridades —porque con las actuales no tengo ninguna esperanza— dejen de ver a la cultura con sospecha o desprecio. Que no la perciban como peligrosa si es crítica, ni inútil si es libre. Solo a partir de ese cambio de mirada será posible pensar en políticas que realmente impulsen el arte y la cultura en el país.</p>



<p class="has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color wp-elements-291ab11eea8d04b4aa2c8bf24982b186 wp-block-paragraph"><strong><em>En un país donde hacer cultura implica tantas dificultades, ¿qué motiva a alguien a persistir en ello? ¿Qué lo impulsa a usted, particularmente, a seguir escribiendo, creando y produciendo?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En mi caso, como escritor —que es un rol que no había mencionado hasta ahora y que vivo con especial claridad—, mi motivación ha sido contar historias como las de Magdalena Truel o Ludovico y Jacobo Hurwitz, protagonistas de mi reciente libro El espía continental. Escribir sobre ellos ha sido mi manera de reclamar memoria y dignidad para personas que fueron invisibilizadas o reducidas a notas al pie de página. Es una forma de ejercer justicia narrativa: de poner en el centro a peruanos que hicieron grandes cosas, que fueron parte de acontecimientos históricos relevantes y que merecen ser reconocidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y creo que eso es algo que compartimos muchos creadores. Cada artista tiene algo que quiere decir, algo que necesita mostrar, pero, sobre todo, algo que quiere que la gente recuerde. Algo que los haga reflexionar, que los conmueva, y que —en el mejor de los casos— los haga sentir orgullosos de quiénes somos.</p>



<p class="has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color wp-elements-eabedeb3e24c2ceb78ae90fc5cf3a051 wp-block-paragraph"><strong><em>Desde su experiencia como escritor, productor y docente, ¿cree que aún hay temas que el arte y la cultura en el Perú no se atreven a abordar? ¿Existen tabúes que siguen limitando la libertad creativa?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por supuesto. El caso más reciente es el de la obra María Maricón en la Universidad Católica. Es lamentable que una institución a la que le tengo tanto aprecio —donde fui profesor por más de 15 años y con la que me identifico profundamente, a pesar de no haber estudiado allí— haya terminado cediendo ante la presión de un grupo de fanáticos religiosos. No he visto la obra, pero el solo hecho de que haya sido censurada por su título ya habla de los enormes tabúes y dogmas que todavía nos condicionan como sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lamentablemente, en el Perú aún hay muchos temas que incomodan, que se evitan o se silencian desde el prejuicio. Y eso limita no solo la libertad creativa, sino también la posibilidad de tener un diálogo cultural más honesto y transformador.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">«El Estado puede hacer grandes cosas en cultura, pero eso solo ocurre cuando quienes están en la cabeza entienden que su rol es impulsar, animar y generar credibilidad.»</p>
</blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA2-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-4313" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA2-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA2-500x333.jpg 500w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA2-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA2-1536x1024.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2025/07/COYA2-2048x1365.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color wp-elements-9d22fcba02e97d4f56813837ddb66269 wp-block-paragraph"><strong><em>¿Cómo visualiza el futuro del sector cultural en los próximos años?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mira, yo soy una persona enemiga de esa idea de que todo tiempo pasado fue mejor. Al contrario, yo creo que el futuro va a ser mejor. Y cuando tengo la oportunidad de reunirme con gente joven, conversar con ellos, escucharlos, ver cómo rompen mitos, cómo cuestionan, cómo discuten, siento que eso es, ojalá, lo que nos espera: una juventud cuestionadora, con ganas de hacer cosas, que no se cruza de brazos, que no se resigna a lo que hay, sino que quiere transformarlo.</p>



<p class="has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color wp-elements-7e844bef65e5ed9e2e7cc9b7b36bbe86 wp-block-paragraph"><strong><em>¿Qué consejo les daría a los jóvenes y, en general, a quienes desean incursionar en el mundo del arte y la cultura?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">No quiero ser el viejo que da consejos a los jóvenes. Creo que cada joven encontrará su camino. Pero si me permitieran una sugerencia, sería esta: no desistan, persistan. Sigan peleando. Mi generación, lamentablemente, ya está de salida. Y espero que sean ellos quienes construyan un país mejor.</p>
<div class='heateorSssClear'></div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' data-heateor-sss-href='https://intercambio.pe/crear-contra-la-corriente-hugo-coya/'><div class='heateor_sss_sharing_title' style="font-weight:bold" >Compartir en:</div><div class="heateor_sss_sharing_ul"><a aria-label="Facebook" class="heateor_sss_facebook" href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcrear-contra-la-corriente-hugo-coya%2F" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#0765FE;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M28 16c0-6.627-5.373-12-12-12S4 9.373 4 16c0 5.628 3.875 10.35 9.101 11.647v-7.98h-2.474V16H13.1v-1.58c0-4.085 1.849-5.978 5.859-5.978.76 0 2.072.15 2.608.298v3.325c-.283-.03-.775-.045-1.386-.045-1.967 0-2.728.745-2.728 2.683V16h3.92l-.673 3.667h-3.247v8.245C23.395 27.195 28 22.135 28 16Z"></path></svg></span></a><a aria-label="X" class="heateor_sss_button_x" href="https://twitter.com/intent/tweet?text=Crear%20contra%20la%20corriente%3A%20Hugo%20Coya%20y%20los%20desaf%C3%ADos%20de%20hacer%20cultura%20en%20el%20Per%C3%BA&url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcrear-contra-la-corriente-hugo-coya%2F" title="X" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_x" style="background-color:#2a2a2a;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg width="100%" height="100%" style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M21.751 7h3.067l-6.7 7.658L26 25.078h-6.172l-4.833-6.32-5.531 6.32h-3.07l7.167-8.19L6 7h6.328l4.37 5.777L21.75 7Zm-1.076 16.242h1.7L11.404 8.74H9.58l11.094 14.503Z"></path></svg></span></a><a aria-label="Linkedin" class="heateor_sss_button_linkedin" href="https://www.linkedin.com/sharing/share-offsite/?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcrear-contra-la-corriente-hugo-coya%2F" title="Linkedin" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_linkedin" style="background-color:#0077b5;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path d="M6.227 12.61h4.19v13.48h-4.19V12.61zm2.095-6.7a2.43 2.43 0 0 1 0 4.86c-1.344 0-2.428-1.09-2.428-2.43s1.084-2.43 2.428-2.43m4.72 6.7h4.02v1.84h.058c.56-1.058 1.927-2.176 3.965-2.176 4.238 0 5.02 2.792 5.02 6.42v7.395h-4.183v-6.56c0-1.564-.03-3.574-2.178-3.574-2.18 0-2.514 1.7-2.514 3.46v6.668h-4.187V12.61z" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Telegram" class="heateor_sss_button_telegram" href="https://telegram.me/share/url?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcrear-contra-la-corriente-hugo-coya%2F&text=Crear%20contra%20la%20corriente%3A%20Hugo%20Coya%20y%20los%20desaf%C3%ADos%20de%20hacer%20cultura%20en%20el%20Per%C3%BA" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_telegram" style="background-color:#3da5f1;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M25.515 6.896L6.027 14.41c-1.33.534-1.322 1.276-.243 1.606l5 1.56 1.72 5.66c.226.625.115.873.77.873.506 0 .73-.235 1.012-.51l2.43-2.363 5.056 3.734c.93.514 1.602.25 1.834-.863l3.32-15.638c.338-1.363-.52-1.98-1.41-1.577z"></path></svg></span></a><a aria-label="Email" class="heateor_sss_email" href="https://intercambio.pe/crear-contra-la-corriente-hugo-coya/" onclick="event.preventDefault();window.open('mailto:?subject=' + decodeURIComponent('Crear%20contra%20la%20corriente%3A%20Hugo%20Coya%20y%20los%20desaf%C3%ADos%20de%20hacer%20cultura%20en%20el%20Per%C3%BA').replace('&', '%26') + '&body=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcrear-contra-la-corriente-hugo-coya%2F', '_blank')" title="Email" rel="noopener" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#649a3f;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-.75 -.5 36 36"><path d="M 5.5 11 h 23 v 1 l -11 6 l -11 -6 v -1 m 0 2 l 11 6 l 11 -6 v 11 h -22 v -11" stroke-width="1" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Whatsapp" class="heateor_sss_whatsapp" href="https://api.whatsapp.com/send?text=Crear%20contra%20la%20corriente%3A%20Hugo%20Coya%20y%20los%20desaf%C3%ADos%20de%20hacer%20cultura%20en%20el%20Per%C3%BA%20https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fcrear-contra-la-corriente-hugo-coya%2F" title="Whatsapp" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#55eb4c;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-6 -5 40 40"><path class="heateor_sss_svg_stroke heateor_sss_no_fill" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none" d="M 11.579798566743314 24.396926207859085 A 10 10 0 1 0 6.808479557110079 20.73576436351046"></path><path d="M 7 19 l -1 6 l 6 -1" class="heateor_sss_no_fill heateor_sss_svg_stroke" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none"></path><path d="M 10 10 q -1 8 8 11 c 5 -1 0 -6 -1 -3 q -4 -3 -5 -5 c 4 -2 -1 -5 -1 -4" fill="#fff"></path></svg></span></a></div><div class="heateorSssClear"></div></div><div class='heateorSssClear'></div><p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/crear-contra-la-corriente-hugo-coya/">Crear contra la corriente: Hugo Coya y los desafíos de hacer cultura en el Perú</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La transmisión de la memoria: entrevista a José Carlos Agüero</title>
		<link>https://intercambio.pe/la-transmision-de-la-memoria-entrevista-a-jose-carlos-aguero/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[uaisdtrmc]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 19 Apr 2024 17:59:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://intercambio.pe/?p=2023</guid>

					<description><![CDATA[<p>Entrevista por Álvaro Fabián Suárez José Carlos Agüero, destacado investigador, escritor y poeta, se erige como testigo crítico de la historia peruana. Su pluma, dedicada a explorar la identidad y la memoria, lo ha consolidado como una voz influyente que atraviesa los ámbitos académicos de la política y los derechos humanos. En esta entrevista, ahondaremos [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/la-transmision-de-la-memoria-entrevista-a-jose-carlos-aguero/">La transmisión de la memoria: entrevista a José Carlos Agüero</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/JCAGUERO-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-1997" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/JCAGUERO-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/JCAGUERO-300x200.jpg 300w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/JCAGUERO-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/JCAGUERO.jpg 1200w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph">Entrevista por Álvaro Fabián Suárez</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>José Carlos Agüero, destacado investigador, escritor y poeta, se erige como testigo crítico de la historia peruana. Su pluma, dedicada a explorar la identidad y la memoria, lo ha consolidado como una voz influyente que atraviesa los ámbitos académicos de la política y los derechos humanos.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En esta entrevista, ahondaremos en sus reflexiones sobre la memoria histórica y la transmisión intergeneracional</em><em> con el fin de develar la narrativa de nuestra identidad como nación y los desafíos a futuro.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Desde su perspectiva, ¿Cómo describiría la transmisión de la memoria política entre las generaciones actuales en el Perú? ¿Nota algún cambio en la forma en que se ha transmitido esta experiencia a lo largo del tiempo?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En las últimas décadas, se han producido cambios significativos, especialmente en la transmisión generacional de la memoria política. Hasta el año 2000, existía una gramática política que servía como mecanismo de comunicación en el espacio público. Un lenguaje que no era superficial, sino que representaba tradiciones, mitos, culturas políticas y creencias. Esta forma de comunicación, compartida por diversas tradiciones políticas, facilitaba la participación pública y se centraba en la gestión razonable del presente y del futuro en busca del bien común o colectivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Existía una correspondencia significativa entre el discurso y la acción. Detrás de estos actores, subyacía la creencia de que la verdad podía ser alcanzada a través del ejercicio racional. Y la política es un ejercicio racional. Por lo tanto, la política se percibía como un medio para construir una verdad que, además, debía contribuir a la eficaz administración de los bienestares colectivos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los ciudadanos depositaban su voto basándose en las promesas de los líderes políticos, que representaban un compromiso respaldado por una sólida ideología, ya sea socialista o liberal. Esta base permitía interpretar la realidad, comprender las razones del cambio social y gestionar el futuro de manera efectiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, este escenario ha llegado a su fin. La degradación de la palabra como instrumento legítimo de comunicación en el espacio público plantea desafíos cruciales para la transmisión de información. Abordar este tema desde una perspectiva histórica y reflexiva, considerando cómo se transmiten las tradiciones, lenguajes y experiencias, es imperativo para comprender más profundamente estos cambios. Sin esta comprensión, cualquier análisis resultaría superficial.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Cómo han transformado estos acontecimientos la forma de comunicación política en el Perú desde los noventa en adelante? ¿De qué manera inciden estos cambios en la transmisión de la memoria?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la era de Alberto Fujimori y, de manera más significativa, tras la transición democrática posterior al gobierno de Valentín Paniagua, se observa una reconfiguración de sectores antes derrotados, como los conservadores, empresarios y militares. Este rediseño abarca el periodo desde el fin del gobierno de transición hasta el año 2001, después de la Comisión de la Verdad y durante la administración de Alejandro Toledo. En este lapso, se evidencia una recomposición del poder de aquellos que no desean una revisión exhaustiva de las tres décadas precedentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este cambio es crucial para la transmisión de la memoria, ya que la recomposición de estos grupos de poder lleva a que el Perú viva sobre la base de una evasión colectiva. <strong>En lugar de enfrentar el pasado reciente, se evita y, respaldados en mitos como «el Perú avanza», la marca país o «el chorreo», los grupos de poder, las élites y, por persuasión, la ciudadanía evitan mirar hacia atrás para concentrarse en las promesas del modelo económico y solo enfocarse en el futuro. Además, logran que la mirada crítica, histórica y reflexiva sobre el pasado sea considerada un obstáculo para el progreso</strong>. En esta recomposición política, se consigue que el pasado desaparezca, de manera que todo lo anterior a la Comisión de la Verdad se convierte en una suerte de prehistoria.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Es un discurso que ha prevalecido y sigue vigente hasta hoy. Tanto políticos como medios de comunicación consideran que mirar hacia el pasado es un obstáculo para el desarrollo.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un proceso prolongado de consolidación que eventualmente se convierte en un mandato que facilita la represión, coerción o estigmatización de cualquiera que intente reflexionar sobre ciertos temas. <strong>La reflexión no es posible sin la rememoración; es esencial y requiere un archivo que, incluso cuando es personal, implica un vínculo activo, creativo y poético con el pasado</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando la acción reflexiva se percibe como problemática o perjudicial para las potencialidades de un Perú de libre mercado, se la excluye estructuralmente de lo que consideramos el espacio político o el ámbito público. Desde mi perspectiva, la transmisión intergeneracional de la memoria se ve fuertemente limitada por los marcos que estas dinámicas imponen.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Cómo se puede formar una sociedad con una población a la que se le prohíbe el acceso a este archivo para discernir sobre su pasado? ¿Qué consecuencias trae?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las consecuencias que trae son las que estamos viviendo. <strong>El ejercicio del gobierno se despoja de cualquier contenido moral o reflexivo, de modo que la administración de la sociedad se convierte en una simple gestión de recursos</strong>. Se degrada tanto el espacio colectivo que desaparece lo público; entonces, las consecuencias son graves.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Retomando el tema de la Comisión de la Verdad, a propósito de su vigésimo aniversario en el 2023 se publicó una inquietante encuesta del IEP. Los resultados indicaban que el 62&nbsp;% de la población y aproximadamente el 85&nbsp;% de los menores de veinticinco años desconocían la existencia de la CVR. ¿Cuáles son las implicancias de este desconocimiento en la sociedad peruana, especialmente entre los jóvenes?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En referencia a la encuesta del IEP del año pasado sobre la Comisión de la Verdad, para mí lo que más destaca es que un porcentaje considerable de la población, aproximadamente cuatro de cada diez, la percibe como un fenómeno con efectos negativos en el país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo puedo entender la falta de conocimiento, pero la evaluación negativa del impacto de la Comisión de la Verdad es un indicio interesante de la victoria de ciertos grupos de poder. Desde 1992 hasta la actualidad ha existido una narrativa de victoria, donde políticos y empresarios han ganado hegemonía en la dirección y la imaginación del país. <strong>El fujimorismo ganó porque impuso una forma de convivencia y de entender nuestro vínculo con el pasado y la economía</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de cambios significativos, la Comisión de la Verdad sobresale como un fenómeno excepcional. A pesar de su breve duración de dos años, su contribución fue esencial al recopilar información relevante y establecer un archivo invocable en el futuro para resistir desde la verdad. Proporcionó un sólido punto de apoyo y dejó un archivo accesible para reconectar futuras resistencias y desafiar la hegemonía de aquellos que han impuesto una visión negativa de su impacto en el desarrollo del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, los datos del IEP nos muestran qué tan profundamente ganaron los que actualmente administran el país desde hace años influyendo tanto en nuestra percepción como en la opinión pública. Aunque una exploración más cualitativa podría revelar razones más diversas, lo crucial es comprender quién ha ganado al encuadrar la CVR como perjudicial para el desarrollo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Yo puedo entender la falta de conocimiento, pero la evaluación negativa del impacto de la Comisión de la&nbsp; Verdad es un indicio interesante de la victoria de ciertos grupos de poder.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Tengo la impresión de que, hasta el día de hoy, se replica esta lectura al interpretar la actualidad. Parecemos querer percibir las diferencias ideológicas como enfrentamientos, de tal forma que perpetúa la noción de que todo se reduce a una lucha entre buenos y malos.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Exactamente. La forma en que conciben el espacio público ya no está vinculada —como mencionamos al principio— a la búsqueda del bienestar colectivo. Esta falta de perspectiva genera un espacio antipolítico, donde aquellos que compiten lo hacen con el objetivo de gestionar tanto las economías legales como ilegales, así como el ejercicio de la impunidad y la administración de los recursos públicos. No necesitan el ejercicio intelectual ni un espacio público para el intercambio y la participación. Desde una perspectiva crítica, no es necesario, es completamente prescindible y no cumple ninguna función social en la actualidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Considera que la escasa reflexión y la reticencia de la sociedad a mirar hacia atrás para comprender el pasado contribuyen significativamente a la limitada participación política de los jóvenes en la actualidad?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, definitivamente. La participación requiere que haya un sentido de prestigio o importancia, así como una clara motivación positiva. <strong>Debe haber una creencia de que la política es algo bueno de ejercer, no solo como medio para satisfacer las necesidades de participación y liderazgo, sino también como un canal para impulsar la mejora colectiva</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, estas creencias han ido desapareciendo, especialmente desde el primer gobierno de Fujimori, por lo que la idea de que la política es un espacio atractivo se erosiona. Ahora, la percepción general es que la política se ha degradado, no solo por la participación de ciertos individuos, sino porque se percibe como un acto ocioso, interesado, corrupto y, en última instancia, azaroso.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/cvr-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-1988" style="width:744px;height:auto" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/cvr-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/cvr-300x200.jpg 300w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/cvr-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/cvr.jpg 1200w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption"><span style="color: #008080;">Entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación el 28 de agosto de 2003.</span></figcaption></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>En diversas obras suyas ha explorado la compleja relación que existe entre la memoria individual y la memoria colectiva en el contexto político peruano. ¿Cómo aborda el desacuerdo que a veces surge entre la memoria individual de ciertas personas, familias o comunidades y la narrativa histórica colectiva que perdura en la sociedad?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En términos de memoria colectiva, nos referimos a la narrativa hegemónica que, como señalan Carlos Iván Degregori y Elizabeth Schilling, es impuesta por sujetos de poder interesados en administrar el presente y el futuro. Este tipo de discurso, comúnmente asociado a formas de abuso de poder, se caracteriza por su impermeabilidad y resistencia a ser contrastado. En el caso de la cultura fujimorista en el Perú, algunos empresarios, militares y actores políticos han logrado imponer una historia oficial con una ética de pacificación construida a través de la manipulación, la propaganda y la perennización en el sistema educativo. A pesar de evidencias que demuestran tergiversaciones y huecos en su narrativa, su objetivo no es tener razón, sino administrar la imaginación y la capacidad crítica de los ciudadanos, lo cual la hace inmune a testimonios y estudios que buscan contrastarla o cuestionarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Cuáles considera que son los principales desafíos y dificultades al abordar la complejidad de la memoria histórica y política del Perú mediante la literatura?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay muchas dificultades y una de las que siempre me mantiene alerta, siendo plenamente consciente de ello, <strong>es el hecho de conocer que el entorno implica castigo y persecución. Por lo tanto, me esfuerzo por no poner en riesgo a quienes me confían su palabra</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dado que mi labor implica conversar con personas y he tenido acceso a diversas fuentes a lo largo de más de quince años, creo que sería beneficioso para el país contar con un espacio donde estas historias pudieran elaborarse colectivamente. Como esto no existe, mi desafío radica en trasladar los significados más relevantes de estas experiencias mediante la escritura, sin perjudicar a nadie personalmente. A veces, esto resulta complicado, ya que algunas escenas o situaciones requieren contexto para comprenderse completamente y los nombres son relevantes para ello. Sin embargo, carezco de la autoridad para revelar ciertos detalles, ya que no estoy dispuesto a afectar la vida de alguien por la verdad. Aunque la valoro, la gente tiene prioridad para mí. Este desafío me obliga a ser creativo al escribir y, al mismo tiempo, lamento que esta creatividad sea tan necesaria. La sociedad debería ser capaz de procesar estas experiencias sin tanto temor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Cree que el reciente y significativo crecimiento de las redes sociales y plataformas digitales ha generado un nuevo espacio para debatir y reflexionar sobre la memoria política y compartir estas experiencias?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Considero que las redes sociales son un recurso, no esencial pero potente, utilizado para diversos fines, desde los más perversos hasta los más nobles. Aunque democratiza la producción de contenido, no veo una nueva aproximación o rescate de tradiciones emancipadoras y críticas detrás de dicho contenido. No creo que el contenido por sí mismo sea válido en este sentido.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">[&#8230;] la memoria no es solo recordar, es transformar el recuerdo para que sea cultural y políticamente útil para el colectivo. Este valor intrínseco de la memoria se destaca especialmente en el contexto de la&nbsp; democracia.</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Cuáles cree que son las estrategias más efectivas para promover la comprensión de la historia peruana entre las nuevas generaciones y, en general, entre aquellas personas que actualmente parecen desconocerla? ¿Qué acciones podrían llevar a cabo las instituciones educativas o la sociedad en general para abordar este desafío?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">He reflexionado mucho sobre este tema. Aunque el espacio educativo es fundamental, en países como el Perú, que han experimentado grandes colapsos, no debe ser la única vía, ya que está sujeto a los gobiernos y sus mandatos coyunturales y puede incluso ser utilizado para transmitir discursos no democráticos o memorias hegemónicas. No debemos renunciar a él, pero es crucial ofrecer múltiples alternativas masivas de acceso a la información, de modo que se permita a maestros y estudiantes explorar ese amplio archivo de experiencias humanas que fomenta el pensamiento crítico. Esta estrategia de masividad puede contribuir a quebrar las hegemonías existentes. Es un proceso que debe construirse gradualmente aprovechando las múltiples formas de acceder a contenidos para fomentar la diversidad y el pensamiento crítico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>¿Cuál cree que es el papel de los líderes políticos en este contexto?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ninguno. No hay nada que se pueda esperar ni desear que hagan quienes actualmente ejercen roles políticos. Sus programas y visiones del mundo son obstáculos que debemos superar para transformar nuestra aproximación a la vida social y hacerla más humana.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>En un país marcado por la incertidumbre, ¿Cómo puede la construcción y preservación de la memoria histórica impulsar una sociedad más inclusiva y democrática?</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hacer memoria va más allá de simplemente recordar. Si uno cree que recordar es suficiente, carecería de mérito, ya que todo el mundo tiene recuerdos. Las personas suelen organizar esos recuerdos cuando les son operativos, cuando les otorgan autoridad para ejercer poder u orientar sus acciones en el presente y en el futuro. Sin embargo, esto no constituye memoria histórica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La verdadera memoria histórica implica recordar de una manera cuestionada por preguntas difíciles para quien evoca esos recuerdos. Este proceso desencadena un movimiento imprevisible que conduce a la contrastación, reflexión, deliberación y compartición. Es permitirse explorar y ser explorado en relación con esas preguntas difíciles sobre lo que se está recordando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Imaginemos a alguien que fue actor en la violencia política y se percibe a sí mismo como un héroe. Aunque pudiese escribir memorias basadas en ese recuerdo, la verdadera memoria surge cuando se cuestiona éticamente sobre sus actos durante el conflicto. Explorar esas partes del propio recuerdo puede conducir a una memoria compartida con los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este sentido, la memoria no es solo recordar, es transformar el recuerdo para que sea cultural y políticamente útil para el colectivo. Este valor intrínseco de la memoria se destaca especialmente en el contexto de la democracia.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" width="1024" height="683" src="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/memoria-1024x683.jpg" alt="" class="wp-image-2003" srcset="https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/memoria-1024x683.jpg 1024w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/memoria-300x200.jpg 300w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/memoria-768x512.jpg 768w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/memoria-1536x1024.jpg 1536w, https://intercambio.pe/wp-content/uploads/2024/04/memoria.jpg 1800w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
</div>


<p class="wp-block-paragraph"><em>Otoño 2024</em></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Álvaro Fabián Suárez</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Revista Intercambio</p>
<div class='heateorSssClear'></div><div  class='heateor_sss_sharing_container heateor_sss_horizontal_sharing' data-heateor-sss-href='https://intercambio.pe/la-transmision-de-la-memoria-entrevista-a-jose-carlos-aguero/'><div class='heateor_sss_sharing_title' style="font-weight:bold" >Compartir en:</div><div class="heateor_sss_sharing_ul"><a aria-label="Facebook" class="heateor_sss_facebook" href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fla-transmision-de-la-memoria-entrevista-a-jose-carlos-aguero%2F" title="Facebook" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#0765FE;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M28 16c0-6.627-5.373-12-12-12S4 9.373 4 16c0 5.628 3.875 10.35 9.101 11.647v-7.98h-2.474V16H13.1v-1.58c0-4.085 1.849-5.978 5.859-5.978.76 0 2.072.15 2.608.298v3.325c-.283-.03-.775-.045-1.386-.045-1.967 0-2.728.745-2.728 2.683V16h3.92l-.673 3.667h-3.247v8.245C23.395 27.195 28 22.135 28 16Z"></path></svg></span></a><a aria-label="X" class="heateor_sss_button_x" href="https://twitter.com/intent/tweet?text=La%20transmisi%C3%B3n%20de%20la%20memoria%3A%20entrevista%20a%20Jos%C3%A9%20Carlos%20Ag%C3%BCero&url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fla-transmision-de-la-memoria-entrevista-a-jose-carlos-aguero%2F" title="X" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_x" style="background-color:#2a2a2a;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg width="100%" height="100%" style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M21.751 7h3.067l-6.7 7.658L26 25.078h-6.172l-4.833-6.32-5.531 6.32h-3.07l7.167-8.19L6 7h6.328l4.37 5.777L21.75 7Zm-1.076 16.242h1.7L11.404 8.74H9.58l11.094 14.503Z"></path></svg></span></a><a aria-label="Linkedin" class="heateor_sss_button_linkedin" href="https://www.linkedin.com/sharing/share-offsite/?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fla-transmision-de-la-memoria-entrevista-a-jose-carlos-aguero%2F" title="Linkedin" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_linkedin" style="background-color:#0077b5;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path d="M6.227 12.61h4.19v13.48h-4.19V12.61zm2.095-6.7a2.43 2.43 0 0 1 0 4.86c-1.344 0-2.428-1.09-2.428-2.43s1.084-2.43 2.428-2.43m4.72 6.7h4.02v1.84h.058c.56-1.058 1.927-2.176 3.965-2.176 4.238 0 5.02 2.792 5.02 6.42v7.395h-4.183v-6.56c0-1.564-.03-3.574-2.178-3.574-2.18 0-2.514 1.7-2.514 3.46v6.668h-4.187V12.61z" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Telegram" class="heateor_sss_button_telegram" href="https://telegram.me/share/url?url=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fla-transmision-de-la-memoria-entrevista-a-jose-carlos-aguero%2F&text=La%20transmisi%C3%B3n%20de%20la%20memoria%3A%20entrevista%20a%20Jos%C3%A9%20Carlos%20Ag%C3%BCero" title="Telegram" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg heateor_sss_s__default heateor_sss_s_telegram" style="background-color:#3da5f1;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="0 0 32 32"><path fill="#fff" d="M25.515 6.896L6.027 14.41c-1.33.534-1.322 1.276-.243 1.606l5 1.56 1.72 5.66c.226.625.115.873.77.873.506 0 .73-.235 1.012-.51l2.43-2.363 5.056 3.734c.93.514 1.602.25 1.834-.863l3.32-15.638c.338-1.363-.52-1.98-1.41-1.577z"></path></svg></span></a><a aria-label="Email" class="heateor_sss_email" href="https://intercambio.pe/la-transmision-de-la-memoria-entrevista-a-jose-carlos-aguero/" onclick="event.preventDefault();window.open('mailto:?subject=' + decodeURIComponent('La%20transmisi%C3%B3n%20de%20la%20memoria%3A%20entrevista%20a%20Jos%C3%A9%20Carlos%20Ag%C3%BCero').replace('&', '%26') + '&body=https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fla-transmision-de-la-memoria-entrevista-a-jose-carlos-aguero%2F', '_blank')" title="Email" rel="noopener" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#649a3f;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-.75 -.5 36 36"><path d="M 5.5 11 h 23 v 1 l -11 6 l -11 -6 v -1 m 0 2 l 11 6 l 11 -6 v 11 h -22 v -11" stroke-width="1" fill="#fff"></path></svg></span></a><a aria-label="Whatsapp" class="heateor_sss_whatsapp" href="https://api.whatsapp.com/send?text=La%20transmisi%C3%B3n%20de%20la%20memoria%3A%20entrevista%20a%20Jos%C3%A9%20Carlos%20Ag%C3%BCero%20https%3A%2F%2Fintercambio.pe%2Fla-transmision-de-la-memoria-entrevista-a-jose-carlos-aguero%2F" title="Whatsapp" rel="nofollow noopener" target="_blank" style="font-size:32px!important;box-shadow:none;display:inline-block;vertical-align:middle"><span class="heateor_sss_svg" style="background-color:#55eb4c;width:35px;height:35px;display:inline-block;opacity:1;float:left;font-size:32px;box-shadow:none;display:inline-block;font-size:16px;padding:0 4px;vertical-align:middle;background-repeat:repeat;overflow:hidden;padding:0;cursor:pointer;box-sizing:content-box"><svg style="display:block;" focusable="false" aria-hidden="true" xmlns="http://www.w3.org/2000/svg" width="100%" height="100%" viewBox="-6 -5 40 40"><path class="heateor_sss_svg_stroke heateor_sss_no_fill" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none" d="M 11.579798566743314 24.396926207859085 A 10 10 0 1 0 6.808479557110079 20.73576436351046"></path><path d="M 7 19 l -1 6 l 6 -1" class="heateor_sss_no_fill heateor_sss_svg_stroke" stroke="#fff" stroke-width="2" fill="none"></path><path d="M 10 10 q -1 8 8 11 c 5 -1 0 -6 -1 -3 q -4 -3 -5 -5 c 4 -2 -1 -5 -1 -4" fill="#fff"></path></svg></span></a></div><div class="heateorSssClear"></div></div><div class='heateorSssClear'></div><p>La entrada <a href="https://intercambio.pe/la-transmision-de-la-memoria-entrevista-a-jose-carlos-aguero/">La transmisión de la memoria: entrevista a José Carlos Agüero</a> se publicó primero en <a href="https://intercambio.pe">Intercambio - Revista Jesuita de Cultura Social</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
